El Comercio (Perú), 8.12.2016

El ciudadano nepalí Kirian Kass, líder de una secta religiosa que se encerró en una vivienda en Chorrillos “esperando el fin de mundo”, fue expulsado del país. El sujeto de 29 años había ingresado de manera ilegal a Perú en abril pasado y por esta razón Migraciones había ordenado su expulsión.

Antes de ser expulsado, Kirian Kass señaló lo siguiente. “Voy a extrañar a Perú, muchos católicos, nada de aborto, todo bien”. El sujeto y su esposa María Paz Novoa Quiroz hicieron noticia luego de que varios vecinos del Jr. Carlos Mellet, en la urbanización Santa Leonor (Chorrillos) denunciaran que en una vivienda se realizaban ritos.

Los vecinos indicaron que se escuchaban gritos y se sentían olores fétidos. La policía llegó al lugar y tuvo que romper las puertas para ingresar al inmueble. En la casa de Chorrillos halló a 11 personas, entre ellos varios niños. Los propietarios de la vivienda había alquilado varios cuartos y sus inquilinos habían sido convencidos de permanecer encerrados, durante tres semanas, para supuestamente “esperar el fin del mundo”.

En su manifestación, María Paz Novoa Quiroz (29), narró que hace unos años viajó a las Islas Caimán para trabajar como chef en exclusivos hoteles. Contó que en noviembre del año pasado se casó en ese lugar con el ciudadano nepalí Kiran KC. Ella dijo que en la actualidad es misionera y que solventa sus gastos con sus ahorros y los de toda su familia.

Cuando la policía le preguntó por qué gritaban y realizaban ritos en presencia de menores como si se tratase de una secta, respondió: “Nosotros hemos sufrido en carne propia el dolor de Cristo en la cruz, cuando le rompieron la costilla y le dieron latigazos. A veces era insoportable el dolor y por eso los gritos. Lo de los ritos no es cierto”.

Según María Paz, ella y su hermana María Vera fueron elegidas para sentir el dolor de la pasión de Cristo y además recibieron el don de la lengua. “Solamente se hace la voluntad de Dios, aunque yo tenga que pasar muchas cosas”, afirmó.