La Vanguardia (España), Jordi Batlle, 27.04.2012

Las primeras imágenes de Martha Marcy May Marlene describen demanera muy sintética la vida cotidiana de una granja ocupada por una comuna neohippy, de hecho una secta rígida cuyo detestable líder, además de violador, es un consumado lavador de cerebros. De inmediato vemos cómo una chica huye de la granja, a través del bosque, y poco después llama desde un teléfono público a su hermana, que acude en su ayuda y nada sabía de ella los dos últimos años.

Desde ese momento, la película de Sean Durkin se estructura en dos tiempos alternos: el presente, con la protagonista viviendo en la plácida casa de verano de su hermana y su cuñado, y el pasado en la secta, donde la aparente vida en armonía con la naturaleza (todos tocan la guitarra y cantan como Donovan en su buenos tiempos, cultivan la tierra, se reparten las tareas como buenos hermanos, etcétera) exhala un perfume malvado, de violencia soterrada pero latente.

Tres son los focos de interés de la propuesta. Uno, el retrato de grupo de la secta, feroz, aterrador, pero formulado con serenidad, incluso con espíritu documental. Otro es el perfil de la fugitiva, una criatura confusa, desvalida, marcada ya a perpetuidad por esos dos años de cautiverio desesperante, una esforzada, brava composición de Elizabeth Olsen, hermana de las popularísimas gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen. Y otro más el efecto contaminante que su presencia causa en el matrimonio de su hermana.

Durkin tiene predilección por el plano general sostenido, una manera sensata de mostrar objetividad a través de la distancia: la aludida llamada telefónica, los miembros de la secta trabajando al aire libre… No hay, por tanto, ni didacticismo ni moraleja en Martha Marcy May Marlene: el director y guionista deja abierta la ventana para que seamos nosotros quienes contemplemos y pongamos en orden el paisaje. En sus peores momentos, una cierta solemnidad (en la onda del Peter Weir de Picnic en Hanging Rock, aunque sin su fuerza turbadora) empaña los logros del filme, pero no deja de ser éste un debut más que estimable.