La Vanguardia / Madrid (España), 12.04.2015

El Instituto Municipal de Consumo del Ayuntamiento de Madrid ha iniciado una campaña de control e inspección de comercios esotéricos y de santería para comprobar que cumplen las normativas de consumo y de derechos del cliente y que sus productos son seguros para el comprador.

Según ha informado el Ayuntamiento, es la primera vez que se desarrolla esta campaña en la capital, y nueve inspectores técnicos de Calidad y Consumo visitarán 30 establecimientos, con un total de 300 productos esotéricos y de santería a controlar.

Así, la campaña pretende verificar que los comercios cumplen las obligaciones documentales y de publicidad, que respetan las leyes en cuando a exhibición de precios, medios de pago y hojas de reclamaciones, y que los clientes reciben un documento justificativo de la compra realizada -y, en su caso, que se facilite la información precontractual obligatoria-.

También se hará hincapié en la verificación de la seguridad de los productos puestos a la venta, con el fin de detectar y retirar todos aquellos artículos considerados peligrosos, ya sea por estar incluidos en el sistema de red de alerta por dicha contingencia o porque en el momento de la inspección presenten riesgo para la salud o seguridad del consumidor.

En los productos de santería y esotéricos se comprueba si disponen de etiquetado y que éste es correcto: que se exprese al menos en castellano; que sea visible y legible; que incorpore la identificación del artículo y la identificación del responsable de la puesta en el mercado del mismo; que incluya el registro sanitario, y que no induzca a engaño al consumidor.

Los inspectores comprueban durante la visita, en primer lugar, si el establecimiento dispone de documento acreditativo que faculte para el ejercicio de su actividad; y después miran, entre otros aspectos, la adecuada exhibición de los precios de los productos puestos a la venta en el interior del establecimiento y, en su caso, en el escaparate, así como que está a disposición del público la relación de todos los servicios ofertados y su precio completo.

Además, se verifica que la publicidad y las cláusulas expuestas al público respetan los derechos de los consumidores y no dan lugar a error; así como que se acepta el pago con tarjetas -si se anuncia esta posibilidad- y que, si el comercio admite cambios y devoluciones, indica claramente este hecho y sus condiciones en el establecimiento y en el documento justificativo de la compra.

Finalmente, los inspectores comprueban si se hace entrega del documento justificativo de la compra, en el que debe constar, como mínimo, la identidad del proveedor, la cantidad abonada, el concepto y la fecha; y, también verifican si el comerciante tiene a disposición del público las hojas de reclamaciones y anuncia su existencia, mediante cartel ajustado al modelo oficial, de modo permanente y visible al público.