La Razón (España), 12.03.2015

Dos de las principales asociaciones de doulas han ofrecido esta mañana una rueda de prensa en la que se han defendido de las acusaciones vertidas por el Consejo General de la Enfermería, en la que, entre otras cuestiones, las tachaba de incitar al canibalismo, así como de ofrecer consejos médicos a embarazadas sin tener formación para ello. Beatriz Fernández, presidenta de la asociación española de doulas, aseguró que este informe ha despertado una «alarma social», cuando, en su opinión, su labor aporta «unos beneficios avalados por la Organización Mundial de la Salud». Por ello, han pedido su «retirada y rectificación» y elevado una queja a la Defensora del Pueblo. «Esperamos no tener que llegar a más», ha afirmado, lamentando que, antes de su publicación, nadie se haya puesto en contacto con ellas para consultar «qué hace una doula, cómo lo hace y sus límites y cómo estamos organizadas». Y considera que «hubiera sido interesante y positivo para todos que nos hubieran llamado; como colectivo nos interesaba ese informe para solucionar los posibles problemas», ha añadido. «No somos personal sanitario, sólo acompañamos a las madres. Brindamos apoyo y acompañamiento continuo durante el embarazo, parto y postparto desde una perspectiva psicosocial».

Por su parte, Paca Muñoz, presidenta de la Red Circular de Doulas, afirmó que se limitan a «apoyar a la madre, la pareja y a toda la realidad familiar». Fernández negó que ofrecieran consejos médicos, pero sí que remiten a las madres a fuentes avaladas, desde la OMS hasta el Ministerio de Sanidad.

Asistentes a la rueda de prensa mostraron extractos de las asociación de Mares Doules, asociación que agrupa a las doulas catalanas, en los que estas trabajadoras preguntaban a sus compañeras como debían actuar «para ayudar a que la placenta no baje. ¿Algún tratamiento?, ¿alguna técnica?».

Ante este hecho las asociaciones nacionales de doulas reconocieron que existían casos de mala praxis, como el del ejemplo, de ahí que incidieran en la necesidad de regular su actividad. En este sentido, aseguraron que sus asociaciones tienen registradas a 300 doulas en toda España.

Al respecto, la matrona y sexóloga Anabel Carabantes ha querido subrayar que «la labor de la doula en nada se enfrenta a la de la matrona». «Si bien la matrona tiene la responsabilidad sanitaria sobre el bienestar de la mujer y el bebé en la maternidad, la doula completa su valioso trabajo con el acompañamiento emocional continuo, alejado del cuidado médico, cuya finalidad es elevar la calidad de la experiencia asistencial en la maternidad y la valoración de la vivencia maternal en general», ha añadido.

Del mismo modo, explica que no todas las doulas han cobrado desde siempre, «muchas lo hemos hecho de forma voluntaria». No obstante, reconoce que «las tarifas forman parte del libre mercado y cada doula establece sus tarifas dialogando libremente con la mujer».

Según un informe presentado este jueves, los precios de visitas domiciliarias durante el embarazo, duelo, adopción, crianza y/o posparto oscilan entre 40-70 euros por unas 2-3 horas. No obstante, los precios de acompañar todo el proceso del parto (siempre con la presencia de profesionales sanitarios autorizados, tanto en hospital como en domicilio) oscilan entre 350-600 euros. Asimismo, el resto de variabilidades depende más bien de los servicios que engloban los acuerdos privados.

En España tiene un registro de aproximadamente 300 doulas, las cuales realizar actuaciones muy variadas con una duración de intervención también muy diversa. Precisamente, ante la gran diversidad de funciones de estas profesionales, están trabajando en su homologación y regulación futura. «Estamos trabajando en documentos de consenso, un código deontológico común y unas bases con definiciones y límites profesionales; es básico para posteriormente iniciar un camino regularización», ha explicado la presidenta de la asociación, quien tiene la esperanza de que este trabajo sirva para poder seguir todos los pasos para convertirse en una profesión regulada.