Venta directa, un negocio flexible en tiempos de crisis

By |2012-04-14T10:46:39+00:0013 abril, 2012|Herbalife|

ABC (España), 13.04.2012

Empresarios y representantes del sector de la venta directa han analizado la imagen y las perspectivas de crecimiento y empleo de este negocio, en el marco de un foro celebrado en el Museo ABC de Madrid y patrocinado por la multinacional de dietética y nutrición Herbalife, una de las principales marcas de venta a domicilio a través de distribuidores en nuestro país.

El director general de Herbalife en España, Carlos Barroso; el secretario de la Asociación de Empresas de Venta Directa (AVD); Juan Turró; el director general de Avon, Marco Midali; y el rector de la Universidad Internacional Valenciana y especialista en legislación sobre venta directa, Juan Manuel Badenas, debatieron sobre la situación actual de un mercado que mueve al año 10.000 millones de euros alrededor del mundo, de los cuales Europa recauda sólo un 16% frente al 42% que alcanzan los países del sudeste asiático.

«Las posibilidades de crecimiento en España son enormes, estamos en torno al 3%, pero hay que romper la barrera psicológica que supone tanto para el consumidor como para el vendedor la distribución puerta a puerta», advierte Turró, quien destaca los 130 euros que gasta de media por habitante un país como Japón en productos de venta directa frente a los 15 euros que invierte cada español en este mercado.

Para Carlos Barroso, una de las ventajas que ofrece la venta directa es «la independencia laboral que obtiene cada distribuidor al poder convertirse en su propio jefe, con una flexibilidad de horarios y una motivación personal que no se encuentra en otros trabajos, especialmente, en los difíciles momentos de crisis por los que atravesamos». «Quizá sea este factor el que explique el gran desarrollo de este modelo de negocio en Asia, donde el ciudadano tiene una mentalidad mucho más emprendedora y mucho menos funcionaria», argumenta el director general de Herbalife.

Por venta directa se entiende la comercialización fuera de un establecimiento mercantil de bienes y servicios directamente al consumidor, mediante la demostración personalizada por parte de un representante de la empresa vendedora, lo que la distingue de las denominadas ventas a distancia en las que no existe un contacto personal entre la empresa vendedora y el comprador.

La flexibilidad de horarios, la posibilidad de compatibilizar uno o más trabajos, la oportunidad de empezar un negocio con una baja o nula inversión o la independencia laboral que ofrece al vendedor, son algunas de las ventajas que destacaron los ponentes como claves para «limpiar» definitivamente la imagen de un gremio que, al contrario de lo que ocurre con la mayoría, ha visto aumentar sus cifras desde el comienzo de la crisis.