Diario Vasco (España), 29.06.2014

En tierra de San Ignacio de Loyola; en el mismo país donde nació San Valentín de Berriotxoa antes de largarse a evangelizar en el norte de Vietnam; por los mismos lares donde alumbraron a San Prudencio, que más tarde se haría anacoreta en la Soria profunda, muchísimo antes de que un montón de gente peregrinara a Armentia cada 28 de abril para orar y beber en su honor… Aquí, en una Euskadi históricamente apegada al cristianismo, no sólo se reza el Padrenuestro. También se rinde tributo a Buda, se estudian los secretos de la Cienciología o se interpreta la palabra sagrada recogida en La Perla de Gran Precio. El País Vasco alberga 223 lugares de culto de una decena de confesiones minoritarias, según los últimos datos del Observatorio del Pluralismo Religioso en España. Esa cifra representa menos de una cuarta parte de las 921 parroquias católicas repartidas por Bizkaia, Alava y Gipuzkoa.

Al hablar de confesiones minoritarias la primera imagen que suele surgir es la de fieles descalzos, arrodillados en dirección a La Meca y concentrados, como en éxtasis, ante la cadencia de los pasajes del Corán. Pero no. «La musulmana ni es la comunidad más grande ni es la que más centros de culto tiene en el País Vasco», subraya Gorka Urrutia, investigador del Instituto de Derechos Humanos Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto. En Euskadi abren sus puertas 56 mezquitas, poco más de la mitad de los 105 centros de culto que mantiene la comunidades evangélica, la mayoritaria entre las religiones ‘menores’ tanto en la comunidad autónoma como en el conjunto de España. «Desde el 11-M y el 11-S el Islam ha tenido una mayor visibilidad. Por ello se tiende a pensar que es la segunda religión más seguida tras la cristiana, pero a duras penas llega a ser la cuarta», explica el experto.

La comunidad evangélica, que mantiene 60 centros en Bizkaia, 18 en Álava y 27 en Guipuzkoa, es una suerte de amalgama religiosa que incluye corrientes de diferente cuño como la Iglesia Evangélica de Filadelfia, la Comunión Anglicana o algunas de nombres más rebuscados como la Iglesia Bautista Reformada Semilla de Mostaza, que cuenta con dos templos en Euskadi. Bajo ese paraguas evangélico se refugian los adventistas, que negocian la posible compra de un antiguo restaurante de Bilbao -el San Roque, de Artxanda- para convertirlo en un gran centro de culto.

De todas los credos ligados a las iglesias evangélicas, algunas como la de Filadelfia -muy ligada al colectivo gitano- o los bautistas tienen un gran arraigo en el País Vasco. «Se remontan al siglo XIX. A finales de los 70, con la llegada de la democracia y la libertad religiosa, tuvieron aquí una gran expansión», apunta Urrutia. Es decir, mucho antes de la eclosión del fenómeno de los movimientos migratorios, por lo que el investigador aconseja «separar el tema de la inmigración del hecho religioso». «Hay que atender a otras claves, es un tema mucho más complejo», zanja.

Mormones y budistas

Para acercarse a la religión budista no hace falta peregrinar hasta el Tíbet. En el Dojo Zen Kyu San Do de Bilbao enseñan los secretos del Zen, una de las tradiciones del budismo Mahâyâna. Desembarcó a principios de los 90 en la capital vizcaína y desde entonces la comunidad budista no ha hecho más que crecer, hasta reunir a un grupo de un centenar de personas, todos ellos autóctonos, con una edad media de unos 40 años. Todos están guiados por monjes y monjas que son los que, además de la parte espiritual, se encargan de la administración del día a día del templo. La principal misión del centro es la práctica del yoga, pero también organizan charlas sobre la medicina tradicional china. Algo menos organizados están los fieles que profesan la fe bahá’í, que tiene su origen en Persia. Sus seguidores, que defienden la unidad de la diversidad de la humanidad, están asentados en Bizkaia desde los setenta tras la llegada de dos familias de Zaragoza que ya entonces profesaban la religión. Se calcula que hay unos 200 seguidores que la profesan, aunque su recuento resulta complejo: no están inscritos en ningún registro oficial. En la actualidad no cuentan con un centro de culto, se reúnen en sus casas particulares, cada 19 días, siguiendo un calendario propio que cuenta con 19 meses y 19 días.

Una de las religiones más minoritarias en la comunidad autónoma es la Cienciología. Tom Cruisse, John Travolta y otras celebrities made in Hollywood han hecho que se la conozca como la religión de los famosos y, claro, que acaben trascendiendo sus aspectos más morbosos: que si ágapes a base de placentas, que si divorcios provocados por el supuesto fanatismo de sus rutilantes seguidores. Sin embargo, la cienciología no es sólo una exótica práctica del país del celuloide. Según el informe ‘Pluralidades latentes: Minorías religiosas en el País Vasco’, la religión cuenta con unos 1.500 seguidores, de los que se estima que unos 1.000 participan de forma activa y frecuentan los dos centros que abren sus puertas en la CAV, uno en Vitoria y otro en Bilbao. El de Bilbao, en Hurtado de Amézaga, poco tiene que ver con los modernísimos edificios de cristal con saunas y gimnasios que muestran los vídeos promocionales de la web de Scientology, el movimiento religioso creado por L. Ronald Hubbard. «Es mucho más pequeño, poco más que una oficina donde ofrecemos los servicios más básicos, los enfocados a la orientación personal», explica Jesús Cruz, director del centro Scientology Bilbao.

Si se le pregunta al director de Scientology Bilbao sobre las continuas críticas que definen su movimiento como secta, lejos de zafarse, Cruz atribuye los comentarios a la «falta de información». «Cada uno pone el punto de vista donde quiere, tildarnos de secta es tergiversar», se defiende. Por su parte, el investigador de la Universidad de Deusto da por superado el debate sobre si ha de utilizarse el término secta para referirse a algún tipo de confesión minoritaria. «Está en desuso, se retrotrae a los 80, cuando proliferaron grupos de carácter destructivo», explica. «Hay que abordar el tema de estas confesiones con normalidad, igual que cuando se habla de asociaciones deportivas», abunda el experto.