La Opinión de Tenerife (España), Y. Lorenzo y D. Millet, 6.02.2013

Dos hermanos de La Guancha han denunciado ante los juzgados al vidente Víctor Valdivieso por estafarles 60.000 euros. El denunciado, que pertenece a la organización Yara Magia Azul, les cobró esta cantidad por prometer que curaría la discapacidad psíquica de un familiar de los afectados y por contactar con un supuesto magistrado para que les solucionara el pleito por la titularidad de una finca.

El abogado de las presuntas víctimas, Carlos Álvarez, explica que estos dos tinerfeños comenzaron a sospechar de que el tarotista les estaba engañando porque no paraba de pedirles dinero después de dos meses de servicios.

La pareja decidió acudir al Juzgado de Instrucción de La Orotava para poner en conocimiento de «forma urgente» los hechos. El fin, según recoge la demanda realizada por el letrado, es «poner freno al atropello y engaño que han sufrido y siguen sufriendo mis defendidos, ya que el denunciado les sigue llamando, incordiando y pidiendo dinero».

«Como es lógico», Valdivieso «no ha solucionado ningún problema e incluso ha engañado con documentos públicos, según él, que son objeto de toda falsedad», asegura la acusación, que pide la detención inmediata del brujo y que devuelva los 60.000 euros a los hermanos. Valdivieso, según el abogado, dejó la cuenta de los afectados con solo 4.000 euros y aún pedía más dinero por sus servicios. Ante los hechos, Carlos Álvarez recuerda que los delitos de estafa son penados con tres años de prisión como mínimo.

El primer contacto entre el brujo y sus dos clientes tuvo lugar a través de una cadena de televisión local. Los hermanos, pertenecientes a una familia humilde, viven desde hace más de 40 años en una finca ubicada en el norte de la Isla. Hace unos dos meses, comenzaron a aparecer en su terreno animales muertos y diversos objetos relacionados con la brujería. Ante la incertidumbre y el miedo, los denunciantes optaron por llamar al programa de magia emitido por el canal.

El teléfono fue descolgado por Valdivieso, que les preguntó por detalles personales. Una vez que los clientes explicaron al brujo lo que ocurría en su finca, se comprometió a acudir al terreno con el fin de «calcular el nivel de brujería en el que estaban inmersos», además de ofrecerles «lavados con el fin de quitar los malos espíritus», según consta en la denuncia. La actuación, según el acusado, debía hacerse inmediatamente ya que los dos hermanos eran víctimas de una «brujería», por lo que les preguntó si tenían algún enemigo. Los denunciantes contaron que estaban inmersos en un pleito a causa de la propiedad de la finca y, como alternativa a sus soluciones mágicas, les propuso contactar con un juez de Gran Canaria y con un notario de Tacoronte.

El documento recoge además que Valdivieso presumió de ser famoso por el programa de televisión en el que trabaja. «Ante esta forma de proceder y de presentarse, y su oratoria muy fluida y convincente, mis defendidos pensaron que el denunciado es una persona honrada», indica el abogado. «De forma muy efusiva», el brujo pide a los dos hermanos «un primer pago de 20.000 euros», una cifra que es ingresada a cambio de que Valdivieso contacte con el presunto magistrado para que les ayude a terminar con el caso de la titularidad de la finca en donde viven.

Después de dos meses de contacto, en enero, el vidente informó a sus dos clientes de que ya había contactado con el juez y con el notario, y que «en breves días el problema legal se iba a solucionar». Ante este favor, los hermanos le siguieron pagando. El denunciado también apareció con un papel timbrado para «hacerles ver que el notario ya estaba arreglando su problema y que el juez iba a venir para solucionar los problemas».

En una de estas visitas, el brujo conoció a una nueva hermana de los clientes, que sufre una deficiencia, y se ofreció para curarla «con sus artes de magia y lavados a cambio de dinero». Los defendidos de Carlos Álvarez llegaron a dar 60.000 euros en total a Valdivieso, dejando sus ahorros de años al mínimo. A cambio, el tarotista les rellenó unos «recibos de talonarios de librería, sin numeración lógica, y les firmó la recepción del dinero con ese documento, el cual estampa con el sello de Yara Magia Azul».

La cadena Mírame TV difundió el caso en uno de sus programas. Ante las críticas, el denunciado optó por usar su propio programa en una cadena local para criticar y desvirtuar la información, según denuncia el abogado.