Firenze Today (Italia), 7.12.2012 [Traducción de Miguel Perlado]

La fiscalia ha ordenado una serie de registros en los centros de una escuela de yoga internacional frecuentada por una centena de personas en Florencia y en otras ciudades de Italia, en respuesta a numerosas denuncias por delitos de asociación delictiva, reducción a la esclavitud, trata de personas y violencia sexual continuada. La fiscalía supone que existe un nexo entre la escuela de yoga, el esoterismo y el sexo violento.

De las investigaciones realizadas por el grupo anti-sectas de la policía italiana, los asistentes de la escuela eran transformados en adeptos de una especie de secta y más allá de impartir enseñanzas prácticas sobre filosofía oriental, se imponía un proceso de violencia sexual como también prácticas esotéricas y pornográficas, llevando a los seguidores a un estado de sometimiento psicológico.

Entre los beneficios de los sospechosos no se excluye la ganancia económica, en principio obtenida de los mismos inscritos en su escuela de yoga. La investigación, coordinada por la fiscal de Florencia la Sra. Angela Pietroiusti, se habría iniciado a partir de varias denuncias de personas que asistieron a la escuela, fundada a finales de los ochenta por el gurú rumano del yoga Gregorian Bivolaru.

Bivolaru, un hombre de 60 anos, guru supremo del Movimiento Espiritual para la Integración en lo Absoluto (MISA), figura ambigua, estuvo en prisión a causa de diversas imputaciones, incluyendo la inducción a la pornografia. En abril del 2004, una muchacha de 17 anos lo acusó de estupro como se informa en la propia web,  y en 2005, Bivolaru, recluido en Rumania por los delitos de actos sexuales con menores y trata de personas, obtuvo el asilo político de Suecia.

Los registros efectuados por la policía han incluido las sedes de las escuelas de yoga de diversas ciudades italianas y los domicilios de los implicados. Fruto de tales registros, se requisaron ordenadores, documentos y videos, que ahora quedará en manos de la fiscalía para su investigación. La fiscalía deberá realizar alguna otra gestión para interrogar a personas que en algún momento tuvieron una implicación con la escuela.

“Sí, ha habido un registro. Hay acusaciones y no se por qué. Esta es una escuela de yoga. Tenemos el derecho exclusivo del método MISA. Aunque ahora no queremos hablar: esperamos el curso de las investigaciones” ha dicho la portavoz del Centro Yoga Atman de via Gioberti, Simone Catocchia.