Clarín (Argentina), 3.07.2011

Se hace llamar el Maestro Mehir, pero su nombre es Mario Darío Indij, tiene 53 años y se lo conoce como “el gurú que odia a las mujeres”. Sus seguidores creen que es la reencarnación de Cristo, mientras que para la Justicia de Villa Carlos Paz, Córdoba, hoy es el hombre más buscado. Se lo acusa de abuso sexual con acceso carnal y el Cuerpo Especial de Policía de la departamental Punilla ya allanó todos los lugares que frecuentaba, pero siguen sin dar con él. Así, crecen las sospechas de que ya no está en el país y se dice que se fugó a Miami.

Según informa el diario La Voz del Interior, por orden del fiscal de Instrucción del Segundo Turno de Villa Carlos Paz, Ricardo Mazzuchi, el viernes la Policía salió a la captura del Maestro Mehir. Revisaron su casa de Villa del Lago y la sede de su organización en Tanti, pero lo único que consiguieron fue detener a Miriam Macias: integrante de la organización de Indij y quien, aparentemente, era la encargada de reclutar a las jóvenes.

En las últimas horas, las Justicia habría recibido un escrito de un abogado de Indij del que no trascendió su contenido pero se supo que este hombre será el defensor de Macias, a quien se la acusa de partícipe necesaria de abuso sexual con acceso carnal. Mientras los adeptos a su secta, conocidos como los “hombres de negro”, desaparecieron de los bares de la ciudad en los que siempre se los observaba trabajar con sus notebooks.

Por lo pronto, todo comenzó con una investigación periodística del diario cordobés y tomó cauce cuando el 22 de junio el abogado Héctor Walter Navarro, quien representa a cuatro presuntas víctimas del Maestro Mehir, denunció a Indij por los delitos de reducción a la servidumbre, asociación ilícita y estafa.

Todo habría comenzado hace unos 10 años, cuando Indij se asentó en Carlos Paz, en un refugio en la montaña donde construyó un hotel. Allí comenzó a recibir a sus seguidores, quienes pagaban por estar a su lado. Con una mezcla de creencias budistas y cristianas, para este hombre las mujeres son brujas, sus adeptos eran claramente identificables: hombres jóvenes, vestidos completamente de negro y con una notebook bajo el brazo, barbudos y con el cabello largo.

Al parecer, Mehir captaba a sus seguidores y los convencía de hacer unos cursos que organizaba en su campo de la localidad de Tanti. La gran mayoría de sus adeptos son de la Ciudad de Buenos Aires y los reclutaba en la Escuela de Conocimiento Yen -funcionaba en Corrientes al 5200-, en donde las mujeres aprendían danzas árabes y los hombres, artes marciales.

Se sabe que Indij profesa un odio ciego hacia las mujeres y les hace creer que su única salvación es a través del sexo. Así, sus alumnas no pueden negarse a estar con él si quieren continuar en la secta y, como no usa preservativos, se le atribuyen unos 17 hijos, ser propagador del virus HPV (virus del papiloma humano) y una imputación por delitos sexuales.