Alimente (España), Álvaro Hermida, 30.08.2020

Mario Pianesi se convirtió en los años 80 en uno de los mayores representantes en Europa de las enseñanzas del japonés George Ohsawa. Pero ahora se alza como una de las figuras más controvertidas de la nutrición.

El mundo de las dietas tiene ciertas cosas en común con el de lo ‘oculto’. Con el objetivo de alcanzar un estado superior (ya sea espiritual o, en este caso, de ‘salud’), sus seguidores renuncian a derechos fundamentales basándose única y exclusivamente en la palabra de alguien con mucha presencia y carisma que parece estar en posesión de una ‘verdad superior’.

Aunque algunas dietas como la mediterránea han probado que, en efecto, son ‘perfectas’ (la más sana del planeta, para ser exactos, por eso los españoles somos los segundos más longevos del mundo después de los japoneses), muchas otras basan sus supuestos efectos en pequeños estudios científicos o en la palabra de sus defensores que, en muchos casos, carecen de la formación necesaria como para poder emitir tales juicios. Pero el verdadero problema viene de la mano de aquellos disfrazados de autoridades científicas y la usan para fines muy alejados del desarrollo de la ciencia. En concreto, para crear una asociación delictiva en la que la esclavitud, el maltrato, las lesiones y la evasión fiscal son los principales platos del menú (además de haber sido investigado por el presunto homicidio de su primera mujer a través de la dieta).

El hombre en cuestión es Mario Pianesi, un ‘médico’ (tiene un título honorífico en este campo emitido por la Academia de las Ciencias de Mongolia) albanés afincado en la región de Emilia-Romaña, en Italia. Pianesi es un seguidor de las enseñanzas del filósofo japonés George Ohsawa, creador de la dieta macrobiótica en 1961, e inventor de su propia variación: la dieta Ma-Pi. Junto a su segunda mujer, Loredana Volpi, Pianesi ha levantado un auténtico imperio nutricional con más de 90.000 asociados en Italia, una organización que ha estado bajo investigación de la policía italiana desde 2013. Dicho imperio consistía en una cadena de más de 100 tiendas y restaurantes, pero no solo eso…

Los investigadores italianos sospechaban que Pianesi y su mujer eran los líderes de una red que manipulaba a sus víctimas para que siguiesen la dieta Ma-pi. Lo conseguían convenciendo a estas personas de que su régimen era capaz de curar enfermedades que la medicina tradicional no podía (en efecto, basándose en las enseñanzas de George Ohsawa que, supuestamente, curó a principios del siglo XX a cientos de pacientes de tuberculosis -incluido a él mismo-, cosa que la medicina occidental era incapaz de hacer). Esta dieta lograba sus objetivos basándose en evitar a toda costa los alimentos que contienen ‘toxinas’ y aumentando el consumo de cereales integrales, verduras y legumbres.

En declaraciones al periódico británico ‘The Guardian’, Carlo Pinto, un jefe de policía de Ancona, comentaba que las víctimas sentían tal devoción por su dieta y su líder que Pianesi era capaz de hacer que le diesen tremendas donaciones de dinero y que, además, trabajasen de forma completamente gratuita en la asociación, tanto en las tiendas como en los restaurantes.

Debemos aclarar que en ningún caso se trataba de un régimen que un nutricionista pudiera considerar saludable. De hecho, uno de sus seguidores, siguiendo la dieta al pie de la letra, alcanzó los 35 kg de peso. “Nunca me he encontrado un caso como este en mi vida”, explica Carlo Pinto. Y continúa: “Era gente que sufría enfermedades tanto físicas como mentales. Estaban convencidos de que la dieta era buena para ellos y, a cambio, ofrecían su ayuda para mantener el imperio Ma-pi, trabajando gratis y sacrificando su propia vida”.

Como subraya el jefe de policía, las investigaciones empezaron en el año 2013 cuando una mujer denunció ante la policía que Pianesi le había prometido que la dieta curaría su enfermedad. Desde entonces, ocho personas más han dado un paso al frente y se han unido a la denuncia, pero Pinto espera “que más se unan en el futuro”. De hecho, tal y como señala el investigador, “Pianesi decía a sus seguidores que los médicos eran asesinos, que la medicina tal y como la conocemos no funciona y que solo él podía ayudarles”.

Entre las enfermedades que Pianesi aseguraba poder curar con su régimen se encontraban el VIH, el cáncer y la diabetes. Las repercusiones de estas teorías pueden ser muy graves: una niña perdió la audición por una otitis no tratada porque, como dictaba Pianesi, sus padres no la medicaron contra la infección. Las reglas no se limitaban a la negativa al uso de la medicina moderna, o al consumo de la dieta macrobiótica, sino que, como destaca la mujer que dio la voz de alarma en 2013, también incluían otras cosas mucho más absurdas como la prohibición de llevar faldas cortas o maquillaje, mantener una higiene personal durante el periodo, levantarse por el lado derecho de la cama cada mañana o no cortarse las uñas y el pelo los martes o los jueves.

Según explica Vanda Secindino, que perteneció a la ‘secta’ tras conocerla en 1989, “Pianesi era carismático. La gente que estaba enferma le pedía ayuda con la comida. Después de dárnosla, le pedíamos consejos para cualquier otro aspecto de nuestras vidas y, según pasaba el tiempo, perdíamos poder y él lo ganaba. Creíamos que éramos incapaces de gestionar nuestras propias vidas sin su ayuda”.

Otros encontronazos con la justicia

Aunque los tribunales italianos consideraron en 2019 que las pruebas presentadas no confirmaban la responsabilidad de Pianesi, el ‘médico’ también fue investigado por la justicia italiana debido a la muerte de su primera mujer, Gabriella Monti, que falleció en el año 2001 por una hepatitis aguda provocada por aflatoxinas. Se trata de unas sustancias producidas por el hongo Aspergillus. En determinadas ocasiones, estas sustancias pueden encontrarse en frutos secos y cereales.

La policía, en el caso de la primera mujer de Pianesi, sospechaba que el seguimiento de la dieta podría haber exacerbado su complicado estado de salud. “En vez de curarla con medicina moderna, Mario Pianesi intentó hacerlo en casa a través de la dieta”, relataba Carlo Pinto, que también era investigador en este caso. De todos modos, el informe técnico pericial consideró que Mario Pianesi no había matado a su esposa.

En los últimos años, la creación de Mario Pianesi, Un Punto Macrobiótico, se ha distanciado ligeramente del extremismo que su fundador profesaba y ahora considera que “las dietas 5 MA-PI son una herramienta extremadamente eficaz en la prevención y terapia de enfermedades metabólicas y cardiovasculares, y por su efecto sobre la microbiota intestinal, ofrecen a la ciencia médica perspectivas sin precedentes para el estudio y la lucha contra todas las enfermedades crónicas y degenerativas que afectan a más de 3 mil millones de habitantes del planeta”. Lo que está claro es que pesar 35 kg y ser esclavo (literalmente) de tu dieta no es algo bueno.