Los Angeles Times (Estados Unidos), Leila Miller, 26.02.2021

Una mujer acusada de preparar a adolescentes para el placer sexual del jefe de la iglesia La Luz del Mundo ahora alega a través de su abogado que ella también fue una víctima.

Alondra Ocampo, quien llegó a un acuerdo de culpabilidad en el caso que se juzgará en la Corte Superior del Condado de Los Ángeles en las siguientes semanas, sufrió años de abuso sexual en la iglesia cuando era menor de edad, señaló su abogado, Fred Thiagarajah.

El legista alegó en una entrevista que Ocampo fue violada a los ocho años de edad por Samuel Joaquín Flores, un líder de La Luz del Mundo, a quien sucedió después de su muerte (en 2014) su hijo, Naason Joaquín García, el actual líder de la iglesia. Ambos son conocidos por los seguidores como apóstoles de Jesucristo.

Los fiscales describieron a Ocampo como quien preparaba a las niñas que luego supuestamente eran agredidas sexualmente por García, y obligaba a las menores a realizar sesiones de fotos pornográficas en habitaciones de hotel en Whittier y El Monte. A las presuntas víctimas se les decía que si iban en contra de los deseos de García como apóstol, iban en contra de Dios.

Thiagarajah añadió que García, quien se declaró inocente de los cargos de abuso sexual, le había ordenado a Ocampo que le proporcionara chicas mientras lideraba un grupo de servicio en la ubicación de la iglesia en el este de Los Ángeles. Ella lo hizo, señaló, por miedo y porque había sido adoctrinada para creer que nada importaba más que cumplir los deseos de García. «Durante muchos, muchos años, ella creyó que el abuso que sufrió ni siquiera era tal, pensaba que era una bendición», destacó el abogado.

Representantes de García y la iglesia se opusieron a sus nuevas afirmaciones. En un comunicado, Alan Jackson, el abogado de García, calificó las acusaciones de Thiagarajah como un intento escandaloso de corromper la opinión del jurado. «Él y su cliente están tratando desesperadamente de ganarse el favor de la fiscalía, difamando a mi cliente en la prensa con acusaciones salaces y falsas», manifestó. “Como lo ha hecho desde el principio, el señor García niega con vehemencia las acusaciones en su contra y espera un juicio justo”.

Jack Freeman, portavoz de La Luz del Mundo, también dijo que la iglesia no estaba de acuerdo con las afirmaciones «evidentemente falsas» hechas por el abogado de Ocampo.

“A lo largo de este proceso, hemos mantenido nuestro respeto por el sistema judicial del estado de California, y hoy más que nunca reafirmamos públicamente que el Apóstol es inocente. Esto será probado en un tribunal de justicia, a pesar de las tácticas poco éticas empleadas por otros”, expresó en un comunicado.

La oficina del procurador general de California no respondió al pedido de comentarios para este artículo.

En junio de 2019, García, de 51 años, Ocampo, de 37, y Susana Medina Oaxaca, de 25, fueron acusados por la procuraduría general de California en un caso en el que los fiscales alegan que niñas participaban en actividades sexuales con García, bajo coacción de ambas mujeres. Los delitos supuestamente ocurrieron entre junio de 2015 y junio de 2019, en el condado de Los Ángeles.

García está detenido con una fianza establecida en 90 millones de dólares, por cargos que incluyen tráfico de personas, violación forzada, sexo oral forzado de un menor y posesión de pornografía infantil. Ocampo, quien está detenida sin derecho a fianza, se declaró culpable de cuatro cargos el 13 de octubre. Estos incluyen tres cargos de contacto con un menor por un delito sexual, que involucra a tres Jane Doe [nombre genérico empleado en la justicia para proteger la identidad verdadera de la persona], y un cargo de penetración sexual forzada, que involucra a una cuarta Jane Doe. Oaxaca, quien sostiene su inocencia, fue puesta en libertad bajo fianza.

El juicio de García comenzará el 12 de noviembre próximo. Thiagarajah y la oficina del fiscal general no revelaron los términos de la declaración de culpabilidad de Ocampo ni si ella testificará.

Para los expertos legales, es probable que la mujer testifique si hacerlo le otorgaría una sentencia más indulgente.

Louis Shapiro, un abogado de defensa criminal en Los Ángeles, consideró que la fuerza del testimonio de Ocampo dependerá de si un jurado la estima creíble, incluso si parece arrepentida. «Si es solo este dijo tal cosa y aquel tal otra, y el trato fue creado para que suceda algo así en el juicio, puede que no sea tan persuasivo para un jurado», expuso. «Pueden ser escépticos ante ese testimonio porque saben que ella está en la cuerda floja».

La iglesia La Luz del Mundo, con sede en Guadalajara, México, y fundada en 1926 por el abuelo de García, dice tener más de cinco millones de seguidores a nivel internacional, aunque algunos expertos señalan que tal cifra podría ser demasiado alta.

Antes de su muerte, Flores, el padre de García, enfrentó denuncias de abuso sexual infantil en México, pero lo negó y nunca fue formalmente acusado. En una demanda civil federal presentada contra La Luz del Mundo en febrero pasado, Sochil Martín, exmiembro de la institución, dijo que su tía la había ofrecido como sirvienta sexual a Flores, y que luego la presionaron para que complaciera sexualmente a García también.

La iglesia gira en torno al apóstol. Las iniciales de García están inscritas en los himnarios y mantones de los feligreses. “Naason es el centro del ritual, el centro de las creencias, el centro de la doctrina”, destacó Patricia Fortuny, una antropóloga mexicana que ha estudiado la iglesia durante décadas. “El apóstol es la persona más cercana a lo divino”.

Joel Durán, un exministro de jóvenes de La Luz del Mundo y oriundo de Los Ángeles, que desde entonces dejó la institución, dijo que los niños aprenden a venerar al apóstol a través de canciones sobre cómo es el hombre elegido por Dios.

La iglesia, afirmó, infunde miedo a lo que puede suceder si alguien va en contra del apóstol. Después de que un miembro de la iglesia de Durán habló mal del líder y dejó de asistir a los servicios, tuvo un accidente automovilístico. Los congregantes lo atribuyeron a que se había apartado del apóstol, comentó. “Nos han enseñado que es un ser espiritual: puede ver a través de ti, conoce todos tus pecados, puede absolverte de ellos”, destacó Durán, de 25 años. “Es un ser perfecto y no podemos cuestionarlo”.

Freeman, el portavoz de la iglesia, le dijo a The Times que la iglesia no incluye a nadie que decida irse en una lista negra, y que «el libre albedrío y la capacidad de tomar las propias decisiones es un derecho que Dios nos ha dado».

Ocampo ahora admite algunas de las acusaciones de los fiscales, y su abogado remarca que todo comenzó con su propio adoctrinamiento.

Los padres de Ocampo se unieron a la iglesia cuando ella tenía un año. Desde temprana edad, a la niña, quien creció en Los Ángeles, se le enseñó que el apóstol era la voz de Dios. A los ocho años, durante un viaje a Guadalajara, relató Thiagarajah, Ocampo fue separada de su familia en una celebración de la iglesia y pasó el día con otros niños. En un momento, una mujer la llevó a una habitación donde conoció a Flores. El apóstol la puso en su regazo y le acarició la cara antes de violarla, según Thiagarajah. Ella lloró y gritó, dijo.

“Fue algo extremadamente doloroso, pero le dijeron que era la voz de Dios y que ese era el camino al cielo”, añadió el legista. «La voz de Dios le decía: ‘Debes mantener esto en secreto'».

El presunto abuso continuó a lo largo de la infancia de Ocampo durante los viajes relacionados con la iglesia a México, a veces con una mujer adulta presente. Ocampo siguió teniendo relaciones sexuales con Flores en su adultez, agregó Thiagarajah.

El abogado también relató que, en un momento, mientras abusaban de Ocampo cuando era menor, le insertaron un objeto y le dijeron que se hacía para que no pudiera concebir; una forma de que el apóstol señalara que Ocampo «le pertenecía», indicó Thiagarajah.

La mujer nunca denunció el presunto abuso a su familia ni a las autoridades, según el abogado. Unos años antes de su arresto, García le dijo a Ocampo que quería que ella liderara un grupo de servicio religioso en el este de Los Ángeles y le procurara chicas. Así, llegó a presidir un grupo exclusivo de unas seis niñas, agregó el abogado. «Él identificaba cuáles [chicas] le gustaban y se entendía que Alondra las separaría», prosiguió Thiagarajah.

Los fiscales alegan que el grupo era conocido como «las bailarinas» y que sus miembros actuaban para García en lencería o parcialmente desnudas. Thiagarajah dijo que García le daba dinero a Ocampo para comprar lencería para sesiones de fotos pornográficas y que ella le enviaba fotos de las chicas. “Cuando esas niñas le decían a Alondra que no se sentían cómodas haciendo eso, una de sus réplicas era: ‘La gente tiene diferentes niveles de fe’”, agregó Thiagarajah. «Eso es lo que le dijeron a ella cuando era niña».

También se alegó que otra mujer en el caso preparó niñas en la iglesia después de sufrir ella misma un abuso sexual: una testigo denunciante identificada como Jane Doe 4.

Jane Doe 4, exasistente de García, fue violada por el apóstol, según los fiscales. Alegan que la primera vez que los dos tuvieron sexo, ella obedeció porque le tenía miedo y no quería enfadarlo, pensando que hacerlo enojaría a Dios.

Eventualmente se convirtió en preparadora de un grupo de chicas en Guadalajara, al igual que Ocampo en Los Ángeles, alegan los fiscales. Ella reclutaba miembros para el grupo, le daba a García su información biográfica y le enviaba fotos y videos sexuales de las menores.

Sin embargo, dejó la iglesia después de que García le pidiera que le proporcionara a su hermana, declaró Troy Holmes, un agente especial del Departamento de Justicia de California, que testificó en la audiencia preliminar.