A. CHAVES – El País, Córdoba – 03/04/2003

El presidente de la Asociación de Ayuda a los Afectados por las Sectas, Ramiro Pinto, aseguró ayer que la información es esencial para combatir a estas organizaciones, que «se valen de las personas mediante la manipulación psicológica». Pinto cifró que entre 150 y 200 el número de estos colectivos que operan en España bajo fines, en principio nobles, como el humanitario o el cultural. Se trata de una «pantalla social que encubre el afán de ciertos visionarios» por reclutar masivamente a personas «inducidas psicológicamente y que pierden la capacidad crítica sobre el grupo al que pertenece después de apartarse de amigos y familiares», concluyó Pinto.

Ramiro Pinto puso como ejemplo de sectas a «Opus Dei, Mormones, Testigos de Jehová, Adventistas del Séptimo Día, Hermandad Blanca y organizaciones gnósticas».

Según el presidente de la asociación de afectados, con sede en León, quien participó en unas jornadas organizadas por Cajasur en Córdoba, los individuos contactan con estos grupos, generalmente a través de un amigo, con el «pretexto de que son cursillos, charlas o actividades de cualquier tipo». Una vez allí, comienza la «manipulación psicológica, que cambia los puntos de vista del individuo hasta hacerlo coincidir con los del grupo». «Después», continuó Pinto, «empieza el aspecto obsesivo hasta llevar al grupo a una posesión del individuo las 24 horas del día, con lo que aparece el fanatismo».

Las consecuencias de esta dependencia son diversas. Las ideas de algunos grupos pueden provocar «muertes por la negación de transfusiones de sangre o suicidios colectivos «. «Cuando se producen hechos graves, las administraciones hablan de afrontar, pero cuando baja el eco informativo, se desentienden, al igual que el defensor del pueblo o los colegios de psicólogos, aludiendo a la mayoría de edad y la libertad», prosiguió Pinto.

El presidente de la asociación de afectados defendió que esa libertad se debe basar en la información, algo que «se deniega a los integrantes». Pinto afirmó que hay páginas web de prevención contra las sectas, pero son colapsadas por estos grupos.

Margarita Barranco, psicóloga que lleva 17 años tratando casos de adeptos a sectas, aconsejó a las familias que no se enfrenten directamente. «Eso cierra más las puertas», afirmó. Barranco explicó que hay fases en las que el integrante de la secta puede tener dudas y hay «técnicas para acercarse en esos momentos».