Investigan al cardenal Norberto Rivera por encubrir pedófilos

Clarín (Argentina), 6.07.2017

Las investigaciones de la justicia mexicana por casos de pedofilia alcanzaron a la máxima figura de la Iglesia católica mexicana, el arzobispo primado Norberto Rivera, que hace poco presentó al Papa Francisco su renuncia tras cumplir 75 años, pero aún no le ha sido aceptada.

La Procuraduría General de la República (PGR) confirmó que Rivera, acusado de encubrir a 15 sacerdotes, es objeto de una indagatoria y se espera que muy pronto sea citado a declarar, informó el ex sacerdote Alberto Athié, quien formuló una denuncia en su contra semanas atrás. Athié señaló que el cardenal debe presentarse a declarar “como cualquier ciudadano sin ningún tipo de privilegio” para que el encubrimiento de abusos sexuales “no quede impune”.

Hugo Valdemar, el vocero de la Arquidiócesis de México, dijo que todavía no se ha recibido un requerimiento para que el cardenal acuda a declarar, pero “en el momento en el que llegue, vamos a responder en tiempo y forma”, señalando que “no, nos preocupa en lo más mínimo”.

La “carpeta de investigación” fue abierta el 14 de junio pasado y esta semana Athié y otros querellantes acudieron a ratificar la denuncia y a solicitar estar presentes cuando el jerarca rinda su declaración. Athié, junto con otro ex sacerdote, José Barba, presentaron ante la PGR una denuncia contra Rivera por encubrimiento de 15 sacerdotes enjuiciados y sentenciados ante autoridades eclesiásticas. “Tenemos mucho material, muchos documentos con muchos casos que se le conocen al cardenal”, dijo Athié, al referirse sobre todo al de Nicolás Aguilar, acusado de abusar sexualmente de más de 80 niños y del sacerdote Marcial Maciel, fundador y dirigente de la orden de los Legionarios de Cristo. Maciel falleció el 30 de enero de 2008, a los 87 años, dos años después de ser apartado de su cargo por el Papa Benedicto XVI, y condenado a llevar una vida de “oración y penitencia” en su ciudad natal, Cotija, estado sureño de Michoacán.

Juan Pablo II recibió varias veces en el Vaticano al sacerdote mexicano Marcial Maciel, fundador y dirigente de la orden de los Legionarios de Cristo. Luego de muchos años de ocultamiento se comprobó que había violado a decenas de niños.

En diciembre pasado, Rivera dijo no estar preocupado por el tema porque sostiene que no encubrió algún caso de pederastia en su jurisdicción como arzobispo primado de México, pero las acusaciones en su contra son sobre todo cuando era arzobispo de Tehuacán, estado de Puebla, a unos 150 kilómetros de la capital. “Yo no he protegido absolutamente a ningún pederasta. De hecho, aquí en la Arquidiócesis al menos unos 15 sacerdotes han recibido no sólo el juicio sino sentencias que afortunadamente no tenemos que dar nosotros”, afirmó. Refirió que se envía toda la investigación a Roma, y el Papa “es quien ha tomado las decisiones en estos casos tan dolorosos”.

El 3 de junio pasado, al acudir a la fiscalía para presentar la denuncia contra Rivera, acompañando a víctimas de pederastia, Athié y Barba acusaron a Rivera de no haber notificado a las autoridades sobre los 15 casos de pederastia de sacerdotes bajo su jurisdicción de los que tuvo conocimiento. “Pedimos a la Procuraduría abrir una investigación para que la arquidiócesis abra sus archivos y entregue toda la información que tiene de esos 15 casos”, señalaron. Rivera es un hombre poderoso e influyente, que se codea con funcionarios públicos y grandes personajes, pero según algunas versiones mantiene relaciones tensas con el papa Francisco, que se hicieron notorias durante la visita del pontífice a México en febrero de 2016.

En tal sentido, algunos analistas creen que su renuncia será aceptada muy pronto por el Papa, que estaría en contra de designar a figuras que son afines y cercanas a Rivera, como su “delfín”, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez. Se especula que el jefe de la Iglesia se inclinaría por Carlos Aguiar, arzobispo de Tlalnepantla, investido como cardenal en octubre pasado.

El caso más grave de pederastia en México, después de Maciel, es el del sacerdote Nicolás Aguilar, denunciado ante la Corte de Los Ángeles, California, por abusar de 86 niños en México y Estados Unidos y a quien definió alguna vez como “un hombre enfermo”.