La Vanguardia (México), 20.04.2014

Tras el escándalo suscitado por los abusos sexuales cometidos por su fundador, Marcial Maciel, los Legionarios de Cristo han perdido donaciones, vocaciones, cerrado escuelas y vendido inmuebles.

A partir de 2008, año en que murió Maciel, la organización católica, que se había expandido ya a más de 20 naciones, ha sufrido un importante declive económico y humano, que la obligó a fusionar y cerrar instituciones.

En su capítulo general extraordinario de principios de año, la legión aseguró que se reflexionó sobre la necesidad de un cambio de nombre, pero el gobierno general decidió observar “cómo madura este tema entre los miembros de la congregación durante los próximos años”.

Uno de los argumentos fue que “la superación manifiesta del pasado doloroso no se consigue con un cambio de nombre a modo, de una operación de marketing, puesto que la historia está ahí con todo su peso”.

De 2008 a 2013, tras haber alcanzado el punto máximo de crecimiento en su historia, pasó de contar con 2 mil 305 legionarios a mil 794; también bajó el número de religiosos en formación, de mil 81 a 693, lo mismo novicios: de 398 a 143 (con el registro más bajo en 2011, 121, aunque destaca que en 2013 sólo contabilizó uno).

En la reunión de febrero pasado, la agrupación católica determinó la fusión de los territorios de Alemania y Francia, la de Atlanta y Nueva York, la separación del territorio de Italia de los centros de formación de Roma, el cierre de los centros vocacionales de Santiago de Chile; Córdoba, Argentina; Colfax, California; Porto Alegre, Brasil, así como el cierre de los noviciados de Dublín, Irlanda, y Cornwall, Canadá; del centro de humanidades de Salamanca, España, y del centro de estudios superiores de Thornwood, Nueva York, el cual puso a la venta en 2012.

Lo anterior, tras admitir que en años recientes constataron “la necesidad de una mayor consolidación y de una planeación más prudente de la expansión, tanto en la fundación de nuevas casas como en el establecimiento de apostolados”.

Resolvió para ello implementar una “administración eficiente de los recursos materiales disponibles” y poner mayor atención a la asignación de personal para “fortalecer la vida religiosa, la perseverancia y formación permanente de los legionarios; asignar a las personas a los lugares más adecuados; revertir, no sin sacrificios dolorosos, la dispersión geográfica que se había dado en algunos territorios”, entre otros.

Donativos a la baja

Por otro lado, los reportes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre donativos dan cuenta de la baja en este rubro. Un ejemplo son las aportaciones a la Universidad Anáhuac Oaxaca, que en 2009 recibió donativos en especie por 85 millones de pesos y en efectivo por 2 millones 738 mil pesos, pero en 2013 sólo obtuvo 4 millones 461 mil 500 pesos.

En 2008, según datos difundidos por el diario oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, la legión controlaba 150 colegios, 21 institutos superiores y nueve universidades. Además, tenía más de 630 centros de educación no formal, de donde anualmente surgían miles de laicos. En total, registraba 131 mil alumnos en sus escuelas y universidades.

Pero después comenzó su declive en vocaciones, según se desprende de un comparativo entre sus cifras de 2008 y 2013, salvo en el número de sacerdotes, al pasar de 823 a 954, aunque de 2009 a 2011, 42 prelados y 151 seminaristas –religiosos y novicios– abandonaron la congregación.

Crisis en centros de vocación

En ese lustro, la crisis también alcanzó a sus centros vocacionales. En 2010, el director territorial en España, Jesús María Delgado, anunció la suspensión de un seminario menor en Valencia, para fusionarlo con el de Ontaneda-Cantabria, a cuyas instalaciones se trasladó el Colegio Cumbres, que se ubicaba en un edificio del centro valenciano, y su inmueble fue puesto a la venta.

Un año después, aproximadamente, Sylvester Heereman, director territorial para Europa, anunció en una carta el cierre del noviciado en Dublín, Irlanda.

“Los motivos que han llevado a esta decisión dolorosa son la escasez de vocaciones irlandesas en las pasadas dos décadas, aunado a la dificultad actual de mantener el noviciado con vocaciones procedentes de otros países, como la consolidación de esfuerzos y recursos que estamos llevando a cabo”, señaló.

Tiempo después, dos seminarios menores, uno en Sacramento, Estados Unidos, y otro en Porto Alegre, Brasil, también cerraron sus puertas. El sacerdote Robert Presutti, rector de la Universidad de Sacramento, a su vez informó en una carta enviada a donadores y benefactores del cierre de la institución por problemas financieros y de administración.

Como consecuencia, cesaron actividades en dos colegios más, uno en Saint Louis y otro en Baltimore.

El año pasado se alertó sobre el posible cierre de otros dos, de los siete que la congregación tiene en España: el Bosque Real –con un fuerte pasivo económico, impago de nóminas a docentes y reducción de alumnos–, así como el Highlands Los Fresnos, que enfrentaba un juicio que puso en riesgo su operación. A lo anterior se sumó la fusión de los colegios Moraleja y El Encinar, en Madrid.