La Nación (Chile), 24.08.2012

Una multa de 36 millones de pesos deberá pagar el colegio Cumbres, de los Legionarios de Cristo, luego que el ministerio de Educación determinara que sus baños no resguardan la privacidad necesaria de los alumnos, lo que podría favorecer la ocurrencia de abusos sexuales, como el denunciado por una alumna en contra del sacerdote John O’Reilly.

La fiscalización también se realizó en los colegios Apoquindo, SEK y Latinoamericano, donde  se planteó la falta de un reglamento sobre violencia física y sicológica, estableciéndose multas de 13,5 millones para el SEK, 1,5 millones para el Latinoamericano y 5 millones para el Apoquindo.

El seremi de Educación de la Región Metropolitana, Alan Wilkins, sostuvo a Radio Cooperativa que “no cumplir con las exigencias establecidas por la Ley General de Educación pudiese facilitar el trabajo de aquellas personas que cometen delitos de abuso sexual”.

El superintendente de Educación Escolar, Manuel Valencia, hizo un llamado a los apoderados para que “ayuden en el trabajo de exigirles a los colegios, que cada uno vaya a los colegios y pregunte cuál es el reglamento interno, cuáles son las medidas de prevención que se están tomando, cuáles son los procedimientos y los protocolos ante eventuales denuncias”.