La Tercera (Argentina), S. Labrín y P. Muñoz, 26.06.2012

Una denuncia por un presunto caso de abuso sexual contra una menor de cinco años indaga la Fiscalía Oriente, en contra del sacerdote legionario y asesor espiritual del Colegio Cumbres, John O’Reilly.

La denuncia fue confirmada a través de un comunicado por el recinto educacional de la Congregación Legionarios de Cristo. En el texto se señaló que “la información entregada verbalmente por la madre de nuestra estudiante hace referencia al padre John O’Reilly, quien ha manifestado al colegio su total inocencia y disposición a colaborar en la investigación”. El sacerdote, junto con el colegio, acordaron la suspensión de sus actividades mientras dure el proceso judicial. De hecho, su nombre y fotografía ya no figuran en el sitio web del colegio como miembro del equipo espiritual del nivel preescolar.

Mediante una declaración pública, O’Reilly dijo ayer que puso los antecedentes en conocimiento de la fiscalía, porque “quiero que se investigue y aclare”.

Agregó que “estoy plenamente confiado en que se realizará un debido proceso (…). Estoy convencido de que luego de la investigación se aclarará que se trata de un lamentable error y que mi actuación ha sido correcta”.

La familia de la presunta víctima, quien hoy tiene seis años, a través del abogado Mario Schilling, presentó ayer una querella por abusos reiterados contra el sacerdote. Según Schilling, los hechos habrían ocurrido desde 2010 en la sacristía del colegio, mientras el sacerdote se encontraba solo con la menor. La acción judicial asegura que el religioso habría retirado a la niña de su sala de clases bajo el argumento de participar de actividades espirituales.

“El pretexto o la explicación que daba a la familia era que la menor iba a aprender más con él que en la sala de clases”, dijo Schilling.

Sin embargo, el defensor del sacerdote, Luis Hermosilla, dijo ayer que “es absolutamente falso. No se puede constituir abuso por llevarse un niño a la sacristía. Eso no es delito en ninguna parte. Aquí se debe decir en qué consiste el abuso, y si es abuso, ¿por qué no llevó a la niñita al médico el 2010?”.

Según la querella, en noviembre de 2010 la madre de la menor, quien tenía -hasta hace un mes- a otros cuatro hijos en el establecimiento, tomó contacto con el superior territorial de Los Legionarios de Cristo, José Luis Cárdenas, para manifestarle su preocupación, porque su hija era sacada de clases por O’Reilly, con quien permanecía a solas. “Le dije que dudaba del padre John y que temía que hubiese habido abuso”, señaló en la querella.

El escrito sostiene que la respuesta de Cárdenas fue que le encontraba toda la razón y que ningún sacerdote debía estar a solas con niños. Ayer no fue posible contactar a Cárdenas para contrastar esta versión.

Entonces, sostiene la acción judicial, la menor fue sometida a una evaluación sicológica que en ese momento no detectó que hubiese sido abusada. Según este relato, a principios de diciembre de 2010 el sacerdote se reunió con la madre denunciante. “El me intenta explicar que antiguamente no era mal visto el dar un abrazo y un beso, pero que comprendía que los tiempos habían cambiado y que debía cuidar su imagen”.

Frente a esta versión, el abogado del religioso señaló que “lo que yo entiendo es que la madre el 2010 planteó un problema al colegio y se acordó que ella llevara la niñita al médico, pero al final no ocurrió así. La explicación que dio fue que la niñita no había querido ir al médico. No hubo reunión. Y no hubo examen médico, peor aún, la madre mantuvo a los cinco niños en el colegio”.

Los padres de la niña denunciaron que este año la menor le relató los supuestos abusos a un familiar que también es profesora del colegio, tras lo cual fue sometida a un peritaje sicológico que habría acreditado la denuncia.

Consultado sobre qué quiso decir O’Reilly al referirse a “un lamentable error” en su declaración pública, Hermosilla dijo que se trataba del “informe sicológico (de la menor)”. Agregó que “es tal su precariedad que, evidentemente, van a tener que evacuarse nuevos informes”.

Luis Hermosilla: “El nunca abusó de ella ni de otro niño”

 

¿Cuándo se entera el sacerdote John O’Reilly de la denuncia?

Hace unos días, una madre de cinco alumnos del colegio, de los cuales la menor es la afectada, se acercó para relatar los dichos de la niñita que dirían relación con un supuesto abuso. Pero no es una misma versión la que ella ha dado. No es que la niña le haya entregado el relato a ella, se lo ha dado a la nana.

¿Pero hay un informe que concluye que la niña fue abusada?

Es un informe del 12 de julio que no dice en qué consiste el abuso. Es inconsistente, que me merece muchas dudas, y no es técnicamente de buena calidad. Si la pericia hubiera sido tan relevante, ¿por qué no se querellaron de inmediato?

¿Fue una autodenuncia?

No. Lo que hicimos fue presentar un escrito que ponía en conocimiento de la fiscalía los antecedentes que deben indagarse. Lo primero es cuidar a la niña. Si ella está siendo objeto de abuso, eso debe ser indagado. Yo espero que se respete la presunción de inocencia y no se pretenda asesinar públicamente al padre O’Reilly. Este es un caso de un sacerdote que da la cara. Nosotros no nos estamos escondiendo. No hay un acto mayor de honestidad y valentía que, fundado en su convicción de inocencia, él decide presentar la denuncia.

¿Es falso que llevaba a la niña a la sacristía?

Absolutamente falso. Nunca abusó de ella, ni tuvo actos de carácter libidinosos o de connotación sexual con ella ni con otros niños, ni tampoco con adultos. El no ha tenido equívocos con ella, tampoco actos privados, aunque no sean de connotación sexual.

 

Mario Schilling: “El padre tenía ciertas favoritas”

¿Por qué los padres sólo ahora denunciaron el caso, si tuvieron sospechas de abusos en 2010?

Porque recién ahora tuvieron un relato de la menor de edad afectada. En ese momento sólo tenían sospechas e indicios de que se estaba cometiendo algún tipo de ilícito contra la menor.

Aun con estos indicios los padres de la menor decidieron mantenerla en el colegio. ¿Por qué?

No me puedo pronunciar respecto de la decisión de la familia, pero le reitero, se trata de una niñita que al día de hoy va a cumplir siete años de edad. El año 2010 tenía cinco años, no había relato y mientras no hay relato no hay denuncias, simplemente hay sospechas, por la sintomatología que presentaba de que estaba siendo abusada.

¿Hubo encubrimiento respecto de estas prácticas?

Me imagino que hay profesores que están al tanto de lo que está ocurriendo. Hay personas que deben vigilar, proteger y darles seguridad a los niños que están estudiando ahí. Cuando eso se vulnera, hay más de una responsabilidad, no sólo de la persona que comete el delito, sino también existen negligencias, protecciones, redes de apoyo o silencio. Eso va a tener que establecerlo la fiscalía.

¿Podría haber otros casos?

De acuerdo con un testimonio que tengo de una de las profesoras, el padre tenía ciertas favoritas que iba retirando constantemente para sus actividades espirituales.

El padre O’ Reilly asegura que es inocente y que todo es un error.

Sinceramente, no entiendo a qué se refiere con que hay un error.