AFP, 23.05.2012

El director de la congregación conservadora Legionarios de Cristo, el mexicano Alvaro Corcuera, admitió el martes en una carta pública que encubrió por siete años la paternidad de uno de sus sacerdotes, una “negligencia” y un “error” por los que pidió perdón.

La carta fue dirigida a todos los miembros de la congregación mexicana, en el centro desde hace varios años de un escándalo mundial por el comportamiento de su fallecido fundador, Marcial Maciel, acusado de abusos sexuales a menores y quien mantuvo una doble vida con dos mujeres y varios hijos.

“Tengo que admitir con pena que, en medio de lo que iba pasando en la Legión en estos años, que no fui suficientemente diligente para imponer restricciones adecuadas y asegurar que éstas se cumplieran”, escribió Corcuera al referirse al caso del cura estadounidense Thomas Williams.

El religioso Williams, importante profesor de teología moral de una universidad romana y conocido comentarista de una cadena de televisión estadounidense, sostuvo por años una relación con una mujer con quien tuvo un hijo.

La semana pasada, la congregación religiosa admitió oficialmente que había sido informada del caso y que había evitado tomar las medidas necesarias.

En esa ocasión, la entidad precisó que Williams se retiraría del ejercicio público del ministerio sacerdotal durante al menos un año parar orar, hacer penitencia y discernir sobre su futuro, según la nota.

Pese a ello, el director general se vió obligado a dar de nuevo explicaciones sobre su propio comportamiento, en una larga carta en la que habla de su “negligencia” y de sus “errores”, al haber permitido que el cura Williams permaneciera en su prestigioso cargo por siete años.

“Les comparto esto no como una excusa por mi falta de pericia en el manejo de la situación, sino para explicarla y pedirles su perdón”, recalcó.

“En el año 2005 me convertí en el segundo Director General de la Legión de Cristo (…) A poco tiempo de asumir mi nueva responsabilidad, descubrí que, efectivamente, el P. Thomas Williams había tenido una relación con una mujer y que habían procreado un hijo”, escribió.

Sólo en marzo de este año, es decir siete años después de haber sido informado del caso, Corcuera exigió a Williams que se retirara, aunque le había permitido durante ese período la publicación de importantes libros de teología moral, así como impartir lecciones en varias universidades, entre ellas la universidad romana de los Legionarios, el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. El silencio de Corcuera sobre esa relación, en la que no hubo abuso o hecho criminal, aumenta el desprestigio de la congregación conservadora, desacreditada por los graves crímenes cometidos por su fundador.

La noticia sale a la luz poco tiempo después de que el Vaticano informara este mes que abrió siete investigaciones por supuestos abusos sexuales a menores contra varios sacerdotes de la congregación.

Los Legionarios de Cristo, movimiento estimado por el fallecido Juan Pablo II, que los consideraba como un ejemplo de virtud en el mundo moderno, han sido comisionados por el actual pontífice Benedicto XVI, quien nombró al cardenal italiano Velasio de Paolis en 2010 para hacer limpieza en esa orden ultra conservadora.

Corcuera sostiene que “se han verificado cambios importantes en el sistema de gobierno” y anunció que se revisarán todas las acusaciones recibidas.

“Cualquier sacerdote que haya tenido alguna falta en este campo debería darlo a conocer para hacerse responsable por sus acciones y recibir la ayuda y supervisión que necesite. También les pido que si alguno se ha visto afectado por un legionario en este ámbito, lo refiera a las autoridades competentes”, subrayó.

Los Legionarios de Cristo están presentes en 22 países, sobre todo en América Latina, y cuentan con 800 sacerdotes, 2.500 seminaristas, 70.000 miembros laicos y gestiona 12 universidades.