AGENCIAS – El País, Lisboa / Río de Janeiro – 06/01/1996

La Iglesia Universal del Reino de Dios, sobre la que pesan serias acusaciones de ser una secta vinculada al narcotráfico, ha perdido la larga batalla que ha mantenido para comprar la histórica sala de espectáculos del Coliseo, de Oporto (Portugal). La organización Amigos del Coliseo, creada para impedir que esta secta comprara el local para convertirlo en iglesia, ha conseguido reunir ya 500 millones de escudos -unos 400 millones de pesetas- para adquirir el local a su actual propietaria, la filial portuguesa de la compañía francesa de seguros UAP.El alcalde de Oporto, Fernando Goffies, ha anunciado, oficialmente la venta a este grupo por un valor total de 680 millones de escudos -544 millones de pesetas-, un poco más que lo ofrecido por la Iglesia Universal. “Desde ahora el Coliseo es nuestro”, dijo el alcalde, y anunció que el Ayuntamiento lo convertirá en un gran centro cultural.

Mientras, prosiguen en Colombia las investigaciones de la Interpol sobre los nexos del narcotráfico con esta secta, que, cuenta con unos cinco millones de miembros en 50 países. En España, está inscrita legalmente en el Ministerio de Justicia desde noviembre. En Brasil, cuna de la Iglesia Universal, sus dirigentes han convocado para hoy manifestaciones masivas en Río de Janeiro, Sáo Paulo y Brasilia contra el Gobierno.

En España, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas se ha apresurado a desvincularse de la Iglesia Universal y aclarar que, aunque se la ha definido como secta evangélica, nada tiene que ver con ellos.