CÉSAR FERNÁNDEZ-TRUJILLO – El País, Santa Cruz de Tenerife – 09/01/1998

La policía de Santa Cruz de Tenerife evitó ayer un suicidio colectivo de 33 personas, entre ellas cinco niños preparado por Heide Fittkau-Garthe, una psicóloga alemana de 56 años afincada en la isla desde hace una década y que es la presunta líder de una ramificación de la secta Orden del Templo Solar. Fittkau fue detenida durante una operación policial realizada en la madrugada del jueves en un edificio del barrio de La Salud de la capital tinerfeña, donde la doctora tenía una consulta en la que preparaba a las víctimas vara el fin del mundo.

En el momento de la intervención policial, fueron identificadas 14 mujeres, 13 hombres y cinco niños que habitaban en otras viviendas del inmueble registrado. Todas las personas identificadas por la policía son de nacionalidad alemana a excepción de una mujer peninsular con residencia en Canarias.Los protagonistas de esta historia -muchos de ellos vivían en Alemania de forma permanente- visitaban periódicamente a Heide Fittkau-Garthe que celebraba reuniones por las que sus seguidores llegaban a pagar hasta 50.000 pesetas por cada una de ellas.

En dichas sesiones, la líder sectaria analizaba’ los puntos débiles de sus pacientes y les preparaba para la llegada del fin del mundo, previsto por la doctora para las ocho de la tarde de ayer. El plan era reunir al grupo en Las Cañadas del Teide donde, según la líder, debía llegar una nave espacial para salvar a sus pacientes del final del mundo. Tras comprobar que el vehículo salvador no llegaba, el otro paso era el suicidio colectivo.

Actitud comprensiva

La Delegación del Gobierno en Canarias desconoce el método que se iba a utilizar para quitarse la vida y si la líder de la secta sería también víctima en el rito.De momento no se ha podido obtener información de las 32 personas pertenecientes al grupo, ya que aún están bajo el control de Heide Fittkau-Garthe y mantienen un silencio absoluto al respecto.

Los seguidores de esta secta tienen edades comprendidas entre los 20 y los 60 años, además de un niño de 12, dos niñas de 10 y otras dos de seis y ocho años. El nivel cultural y económico de estas personas es medio o alto y algunas de ellas son licenciadas universitarias.

El delegado del Gobierno en Canarias, Antonio López, ha pedido comprensión para estas personas por considerar que son víctimas de un proceso en el que están atrapadas y cuya responsabilidad recae en la psicóloga alemana. Por ello, la líder es la única detenida, mientras que los demás han quedado como testigos y sujetos a los llamamientos policiales y judiciales que se realicen para profundizar en los detalles del suceso fallido.

En esta isla se han sucedido investigaciones en los últimos meses sobre las actuaciones de la Orden del Templo Solar. En junio se llegó a hablar de otro hipotético suicidio colectivo que se preparaba con motivo del solsticio de verano. En aquella ocasión no se ofrecieron excesivos datos porque las autoridades gubernativas no querían sobredimensionar el problema.

La implantación de la Orden del Templo Solar en Canarias data del año 1984 cuando uno de sus fundadores, Luc Jourec visitó el archipiélago. Según el experto Eloy Valdés, este colectivo no es sólo una secta destructiva muy peligrosa sino también una organización criminal, como se demuestra en las autoinmolaciones que hubo en Suiza -allí murió el propio Jourec-, Canadá y Francia.

Después del ritual que tuvolugar en Francia, las autoridades de aquel país han intentado cercar a esta secta para evitar más actividades de este tipo, lo que ha obligado a los responsables de la Orden a buscar un nuevo núcleo central, que podría ser la isla de Tenerife.

Valdés ha reiterado que el archipiélago canario es un lugar donde existe una alta proporción de personas introducidas en sectas y, según sus datos, en la isla de Tenerife existen entre 30 y 50 personas que pertenecen sólo a la Orden del Templo Solar. Precisamente un tinerfeño, Leopoldo Cabrera Gil, fue uno de los que apareció muerto en el suicidio colectivo ocurrido en Suiza en 1994.

La autodestrucción contra la sociedad moderna

En los últimos años han proliferado las sectas religiosas que reaccionan contra la sociedad moderna. La proximidad del fin del milenio hace que algunas de ellas funcionen bajo la apariencia de asociaciones poco menos que benéficas y recluten nuevos adeptos con ternura angelical. Son sectas que giran en tomo a la personalidad de un líder en las que los suicidios colectivos y las tendencias autodestructivas son elementos presentes. El caso más representativo se produjo el 20 de noviembre de 1978, en Jonestown, Guayana, fecha en la que 913 personas de la secta del Templo del Pueblo fueron inducidas al suicidio por su guía James Jones, El Maestro, que también murió. La mayoría eran jóvenes norteamericanos.

La Orden Soberana del Templo Solar, madre de todas las órdenes solares posteriores, fue fundada por el francés Jacques Breyer el 12 de junio de 1952, en el castillo de Arginy (Francia). La idea de Breyer era fusionar toda la simbología y esoterismo templario de cara al final del milenio. Este resurgimiento templario solar, organizado como secta destructiva en los ochenta, por los grandes maestros Joseph Di Mambro, Luc Jouret y Julian Origas, avisa del final del milenio y anuncia el retomo en gloria solar de Cristo-Dios, es decir, la Parusía, para el año 2000. Pero para que Cristo regrese se deben dar dos factores: la venida y muerte del Anticristo, el que precede a Cristo; por eso en 1994 la secta asesinó de 54 puñaladas y con una estaca en el corazón a un inocente bebé, Christopher Dutoit, de tres meses.

Esta Orden quedó reconocida oficialmente por el Gobierno de Mónaco el 25 de mayo de 1970, y allí establecieron su primera sede internacional. En Suiza fundaron en 1984 una sociedad secreta y en España se inscribieron como asociación en 1994. La secta está implantada fuertemente en Europa y mantiene conexiones con órdenes y movimientos de la ultraderecha europea. El primer suicidio colectivo de esta secta se produjo el 4 de octubre de 1994 en Cheiry y Salvan, dos idílicas aldeas de Suiza. En total, 48 muertos. El 23 de diciembre de 1995 otros 16 cuerpos fueron encontrados carbonizado s, entre ellos tres niños en un bosque de los Alpes franceses, en la región de Grenoble.

Otro suicidio ritual de la secta del Templo Solar tuvo lugar el 23 de marzo de 1997 en Saint Casimir, una localidad al suroeste de Quebec (Canadá). Los cadáveres de tres mujeres y dos hombres fueron hallados en una vivienda que había sido incendiada.

El 19 de abril de 1993, después de 51 días de asedio del FBI, 85 miembros de la secta de los Davidianos y su fundador, David Koresh, mueren abrasados en un rancho de Waco (Tejas).

El caso de la secta La Puerta del Cielo, cuyos 39 integrantes se quitaron la vida en marzo de 1997 en un Rancho de Santa Fe (Califomia), generó una gran cantidad de información ya que los involucrados tenían una página en Intemet con datos exhaustivos sobre su ideología y explicando sus planes. El motivo del suicidio colectivo era poder subir a un platillo volante que venía tras el cometa Hale Bopp para acceder así a un plano superior de existencia.