MANUEL DÉLANO – Santiago – El País, 19/04/1998

Es el golpe más duro contra Colonia Dignidad (donde la policía política de Pinochet practicó la tortura). Su líder, Paul Schäfer, acusado de pederastia, permanece prófugo desde hace más de un año. Ahora, la policía ha decidido no esperar más y detuvo a seis de los jerarcas de esta secta acusados de encubrir a su jefe. Los detenidos fueron puestos a disposición del juez Hernán González, que investiga el caso en Parral, 380 kilómetros al sur de Santiago, quien comenzó los interrogatorios en busca de pistas sobre el paradero de Schäfer. Durante el allanamiento, que se extendió a la noche del viernes, 200 carabineros aislaron en una carpa a todos los colonos alemanes, unas 300 personas. Allí, les identificó y separó a cerca de 50 campesinos chilenos que trabajan en la estancia, de más de 13.000 hectáreas. Sólo los ancianos permanecieron en sus residencias. Ante un intento de resistencia de algunos colonos, los carabineros usaron gases lacrimógenos, según denunciaron los afectados.

La policía empleó perros adiestrados y detectores de túneles para revisar las edificaciones y viviendas de la colonia, mientras el juez llegó en helicóptero hasta el lugar para dirigir la acción. La incursión no sirvió para localizar al prófugo ni a un grupo de siete niños, cuyos padres creen que están dentro de la colonia y temen que corran el riesgo de ser víctimas de abusos sexuales por Schäfer, acusado de violar a 20 menores.

Entre los detenidos, cinco de origen alemán y uno chileno, están los jefes de finanzas, abastecimiento, seguridad, comunicaciones, un piloto de los aviones de la colonia y el ex director del internado de menores que funcionó en la finca. Pesea a todo, se trata de una presa menor para la justicia que a quien busca infructuosamente es a Schäfer, que puede estar oculto en el lugar.