A. P., El País, Barcelona – 07/05/1992

La Fiscalía de la Audiencia de Barcelona solicita 200 años de prisión a los 10 supuestos miembros de la secta Niños de Dios, desarticulada en julio de 1990, por haber causado lesiones psíquicas a 15 menores que convivían con los adeptos, a quienes también se les imputan los delitos de estafa, asociación ilícita y fundación de centro de enseñanza ilegal.

La Fiscalía sostiene que Niños de Dios es una secta seudoreligiosa, considerada internacionalmente como altamente destructiva, que se estableció en España en 1985 procedente de Estados Unidos. Según la acusación fiscal entregada en el juzgado, los responsables de Niños de Dios anulan, mediante una «pers ecución coercitiva», la capacidad crítica de los adeptos con finalidad puramente económica.Estos ingresos los consigue la secta mediante la venta de material, como cintas o vídeos, o pidiendo limosna para supuestas entidades benéficas. De esta forma, los acusados estafaron presuntamente a una treintena de empresarios, entre los que figuran conocidas empresas del sector de la alimentación. El ideario de la secta propugna también la «entrega sexual» de las mujeres del grupo para obtener ingresos económicos o favores personales. Por ello, razona la Fiscalía, Niños de Dios fomenta el aumento de la natalidad para «engrosar el número de adeptos y perpetuar el grupo».

Los Mossos d’Esquadra (policía autonómica catalana) desarticularon la secta en Cataluña en julio de 1990 en una operación efectuada en sendos chalés situados en las poblaciones de Castellar del Vallès y Collbató (Barcelona). Los mossos detuvieron a 10 supuestos adeptos, mientras la Generalitat asumía la custodia de la veintena de niños -hijos de los adeptos-, de edades comprendidas entre los 11 meses y los 14 años. Los pequeños residieron en centros de acogida de la Generalitat hasta el verano de 1991. Ahora viven de nuevo con sus padres, aunque bajo un estricto control de técnicos de la Generalitat. Los adeptos han perdido la patria potestad sobre sus hijos.

Precocidad sexual

Según la Fiscalía, los acusados aislaron totalmente a sus hijos del mundo exterior, hasta el punto de que les impartían sus propios planes de estudios, en los que se hacía especial mención sobre el fomento de la «precocidad sexual». El material escolar intervenido contenía «técnicas coercitivas para educarlos en el consentimiento a una utilización sexual por parte de terceros». Su programa educativo aconsejaba no cursar carreras universitarias.Los menores vivían en grupos bajo el control de un adepto, quien les impedía establecer el contacto afectivo con sus padres biológicos, también sectarios. Este tipo de vida ocasionó a los pequeños trastornos psiquícos, por lo que el fiscal solicita para cada uno de los acusados un año de prisión por el delito cometido sobre cada menor.

Para el fiscal, estos hechos son constitutivos también de un delito de fundación de centro de enseñanza ilegal, al burlar los requisitos legales para crearlo. Paralelamente, el fiscal acusa por primera vez a una secta de un delito de asociación ilícita, puesto que Niños de Dios no figura en registro oficial alguno a diferencia de otras sectas.