A. PIÑOL El País, Barcelona – 19/06/1993

La fiscal anunció ayer que mantendrá su petición de 200 años de cárcel para los 10 presuntos miembros de la secta Niños de Dios juzgados en Barcelona por los delitos de asociación ilícita, con el fin de cometer estafa, fundar ilegalmente un colegio y causar lesiones psíquicas a los 21 menores del grupo. La lectura de las conclusiones de la acusación y la defensa quedó aplazada hasta el próximo martes.La fiscal incluye una modificación en sus conclusiones al establecer una relación directa entre el delito de asociación ilícita y los otros tres que les imputa. El presidente del tribunal, José Antonio Oscáriz, había afirmado durante la vista que el primer cargo le «recordaba a otros tiempos pasados». La defensa pedirá la absolución al sostener que no se ha probado delito alguno.

El tribunal rechazó la petición de la fiscal para que la policía identificara a la persona que en nombre de los acusados distribuyó un comunicado en el que se reconocía que los miembros de la secta habían ejercido la prostitución para captar adeptos hasta 1987, momento en que abandonaron la técnica por temor al contagio del sida. La nota, distribuida por Juan Tendero, un presunto pastor del grupo, contradecía las declaraciones efectuadas durante el juicio por los implicados, quienes negaron haberse prostituido. «Esa hipotética investigación policial no tiene relación con el núcleo del proceso», señalaba el juez, que aceptaba que los acusados fueran interrogados nuevamente sobre ese punto. De los 10 implicados, siete se ratificaron en su negativa y otros tres no contestaron.

La defensa informó al tribunal que un policía autonómico se personó en la vivienda de Tarragona donde residen tres de sus clientes para saber si Tendero se ocultaba en ella. «Fueron tres agentes de paisano. Los niños se asustaron muchísimo», explicó una de las acusadas.