La Vanguardia (España), 12.04.2012

Corrían los años 60 y una ola de asesinatos tenía aterrorizada a la población de California. Tras el homicidio de Sharon Tate, actriz y mujer del director de cine Roman Polansky, se abrió una investigación debido a las sospechas que tenía la policía sobre la práctica de “algún rito extraño” en los asesinatos. De esta forma se descubrió, tras interrogar a más de seiscientas personas, a una secta pseudo religiosa de “hippies ambulantes” llamada La Familia. El grupo seguía a su fundador Charles Manson, que se creía una especie de reencarnación de Jesús y Satán.

Se detuvo a los miembros de la bandaincluido al cabecilla Manson, y se descubrió que la muerte de la mujer de Polansky podría ser una más de una larga y macabra cadena de matanzas. En diciembre de 1969 tuvo lugar un juicio contra la banda. Los cargos presentados contra Manson fueron de conspiración para cometer homicidio y otros siete asesinatos.

El 13 de diciembre de 1969 Charles salió de la sala del tribunal acusado formalmente de séptuple asesinato. Tras la acusación Manson pidió defenderse a sí mismo en el juicio, confesando que no tenía dinero para pagar un defensor, a pesar de que varios famosos abogados se habían ofrecido a defenderlo de forma gratuita. Ante una primera negativa el acusado decidió grabar discos para pagar a su defensor. Más adelante se le autorizó a organizar su propia defensa. En sus intervenciones como abogado de sí mismo Manson se declaró inocente de todos los cargos. Unos días más tarde se descubría un nuevo homicidio que había tenido lugar a manos de Manson dos semanas antes del asesinato de Sharon Tate. La víctima en este caso fue el músico Gary Hinman.

En posteriores comparecencias se le denegaría a Manson el permiso para representarse a sí mismo, por lo que tuvo que solicitar un nuevo abogado que le defendiera de las acusaciones de complicidad en el asesinato de la actriz Sharon Tate.

Los abogados de los cinco miembros de La Familia acusados de asesinato aseguraron constantemente que este se había cometido por otra persona ajena al grupo sectario.

Robert Beausoleil fue el primero que recibió su sentencia, la cámara de gas. Los acusados iban a ser juzgados uno por uno y el proceso sería largo, tanto que nadie quería actuar como jurado. El mismo Roman Polansky iba a declarar contra La Familia, los asesinos de su mujer embarazada de ocho meses y medio.

El 25 de julio de 1970 comenzaba el juicio del resto del grupo bajo la evidencia de que serían condenados a la misma pena que su compañero Beausoleil.

El informe del fiscal dejó atónito a todo el mundo tras afirmar que Charles Manson pretendía la aniquilación de la raza blanca tras una sangrienta guerra civil con la raza negra.

Linda Kasabian, otra de las acusadas, testificó en contra de uno de sus compañeros, también sentados en el banquillo, Tex Watson, admitiendo haber visto cómo este disparaba contra Steve Parent en el jardín de la casa de la actriz y luego disparaba y apuñalaba a Abigail Folger y Voytick Frokowskl.

Tras estas declaraciones, tanto el fiscal como la defensa acusaron a Kasabian de “fantasiosa” y de estar “alucinada a causa de las drogas”.

La prensa siguió el caso muy de cerca. El presidente Nixon criticó la cobertura que los medios estaban dando al juicio y la manera en la que presentaban a Charles Manson ante la población, que parecía “propia de un ídolo juvenil”. Los abogados defensores acusaron al presidente de prejuzgar los derechos legales de los imputados y aseguraron que ya no sería posible celebrar un juicio imparcial. Nixon tuvo que rectificar sus declaraciones sobre el caso pero esto no privaría al propio Manson de interrumpir su juicio para mostrar un periódico con las declaraciones del presidente.

El 12 de agosto de 1970 Linda Kasabian quedó en libertad gracias a su exhaustiva declaración sobre los asesinatos de Sharon Tate y otras seis personas. Susan Adkins, otra de las acusadas, también ofrecería su relato de los hechos.

El comportamiento de los acusados durante el juicio fue comparado al de un circo. Incluso hubo un intento de agresión al juez. El abogado defensor de Manson quiso citar a John Lennon para que testificara en el juicio, las canciones del cual habían inspirado a su clientepara perpetuar las matanzas.

Uno de los abogados defensores desapareció al cabo de unos días, lo que provoco un retraso mayor del juicio, que parecía no terminar nunca. Con su comportamiento, los acusados también retardaban el caso día tras día provocando su expulsión de las salas de los tribunales.

El 16 de enero de 1971 al fin terminó el juicio a expensas de la deliberación del veredicto. Diez días después, Charles Manson y las tres compañeras también acusadas serían declarados culpables de asesinato en primer grado por lo que iban a ser probablemente condenados a muerte. El fiscal declaró que los acusados eran “monstruos” y que pediría la peor pena para ellos. Finalmente esa fue la decisión del juradola sentencia fue la cámara de gas.

Sin embargo, el 19 de febrero de 1972 el Tribunal Supremo de California declaró inconstitucional la pena de muerte, por lo que Manson, el resto de La Família, y un centenar más de reos, se salvarían de ser ejecutados y restarían con una condena de cadena perpetua.

En 2007, un viejo Manson tuvo la oportunidad pero las autoridades rechazaron la medida por entender que era una amenaza para la sociedad.

Actualmente Manson luce una poblada barba blanca y el pelo largo. Lleva una esvástica tatuada en su entrecejo y se encuentra preso en la cárcel de Corcoran, situada 240 kilómetros al noroeste de Los Ángeles.

Ayer se volvió a celebrar una vista en la que no estuvo presente Manson y donde las autoridades concluyeron que el preso era aún muy peligroso como para concederle la libertad condicional y se emplazó la revisión de su caso para dentro de 15 años, momento en que Manson tendría 92 años.