ANTONIO CAÑO – Washington – El País, 18/05/1995

La Coalición Cristiana, un grupo de organizaciones conservadoras que se han convertido en el principal soporte ideológico del Partido Republicano, presentó ayer su Contrato con las Familias de América, los 10 nuevos mandamientos del Congreso de EE UU. Este nuevo contrato, que sucede al que marcó la agenda republicana en los primeros 100 días de su actividad legislativa, pretende recuperar las virtudes tradicionales de la sociedad norteamericana mediante un paquete de 10 leyes que abarcan desde la oración en las escuelas hasta la total privatización del arte, pasando por restricciones al derecho al aborto.

«El Contrato con las Familias de América contiene 10 propuestas que obligarán al Gobierno a combatir la crisis cultural que aflige a nuestra nación desde hace tres décadas», declaró en la presentación del programa Ralph Reed, director de la Coalición Cristiana.Junto a él estuvieron en la misma conferencia de prensa el senador Phil Gramm, uno de los aspirantes a la candidatura republicana a la presidencia para 1996, y Newt Gingrich, presidente de la Cámara de Representantes. Gingrich se comprometió a introducir para su votación en el pleno de la cámara las propuestas presentadas por la Coalición Cristiana. «Igual que mantuvimos nuestras promesas en los primeros 100 días, estamos comprometidos a poner en marcha ahora el Contrato con las Familias».

Esta iniciativa, que acentúa el giro a la derecha del Partido Republicano y demuestra el poder del sector religioso, promete abrir una brecha dentro de la derecha entre los partidarios de esa tendencia y los republicanos moderados que consideran esa política demasiado extremista. Esa división está personificada en Gingrich y Gramm, por un lado, y en el senador Bob Dole, por el sector moderado. Dole no participó en el acto de ayer.

Ralph Reed, que ya gastó un millón de dólares (más de 125 millones de pesetas) en ayudas para el anterior Contrato con América, anunció ayer una campaña publicitaria de dos millones de dólares para defender las propuestas del nuevo Contrato con las Familias de América. Copias de esta iniciativa estarán dentro de dos semanas en las librerías, y alrededor de 10 millones de votantes serán movilizados para presionar a sus congresistas.

 

 

Demostración de fuerza

 

La Coalición Cristiana quiere así hacer una nueva demostración de su fuerza. Fundada en 1988 para promover la campafia electoral del telepredicador Pat Robertson, este grupo cuenta en la actualidad con más de millón y medio de miembros y más de 1.600 organizaciones en los 50 Estados del país. Ahora pretende convertir su capacidad de presión en poder político real. «Como conservadores religiosos hemos ganado finalmente lo que siempre hemos buscado: un lugar en la mesa, un reconocimiento de legitimidad y una voz en la conservación de lo que llamamos democracia», dijo Reed.

El líder de la Coalición Cristiana prometió que su presión sobre los congresistas republicanos será «paciente y constructiva». «No tenemos la intención de hacerle a este Congreso lo que los sindicatos, las feministas y los gays le hicieron a Clinton cuando llegó al poder», dijo Reed.

La Coalición Cristiana quiere que antes del final de año el Congreso haya aprobado los principales puntos del Contrato con las Familias:

– Abolición del Departamento de Educación y entrega de las responsabilidades en esa materia a las familias.

– Suspensión de las subvenciones al arte y la televisión pública.

– Eliminación de los fondos públicos para la práctica de abortos y otras limitaciones a ese derecho.

– Una enmienda constitucional que garantice la libertad a rezar en las escuelas.

– Obligar a los delincuentes a pagar compensaciones a las víctimas de sus crímenes.