LUIS EDUARDO SILES El País, Huelva – 27/10/1992

El juicio contra los siete procesados de la secta de Mazagón, que se celebra en la Audiencia Provincial de Huelva, tuvo ayer, en su cuarto día, un importante golpe de efecto. El abogado José Luis Barrios, defensor de Asunción M. A., aportó en medio de la sorpresa de la sala un informe médico donde se explica que Rosa Lima Sanz, presuntamente asesinada en agosto de 1988, falleció por causas naturales.Barrios, con el apoyo de los otros seis letrados de la defensa, solicitó al presidente que “si es necesario habrá que exhumar el cadáver y realizar otra autopsia”. El tribunal aceptó esta nueva prueba que contempla la muerte no violenta de Rosa Lima Sanz.

La vista oral ha quedado suspendida hasta la tarde del miércoles,, para que las distintas partes puedan incluir la nueva prueba en sus conclusiones definitivas. El fiscal, de momento, pide casi 200 años de cárcel contra los siete procesados de la secta de Mazagón por los delitos de asesinato, estafa y favorecimiento del consumo de sustancias estupefacientes, entre otros.

El fiscal, Francisco Ontiveros, expresó ayer al presidente de la sala, Ruperto Martínez, “su protesta por la inclusión en el sumario de un escrito extemporáneo basado en argumentos hipotéticos”.

El informe médico con los nuevos datos está firmado por el médico José Ramón Civantos Benito, forense y especialista en medicina legal.

El escrito, en su punto cuarto, expone que “la muerte de Rosa Lima Sanz es por causa natural y no hubo violencia traumática ni envenenamiento”. Esta conclusión está extraída de los informes médicos del sumario.

Morir de porfiria

José Ramón Civantos sostiene que Rosa Lima murió como consecuencia de una enfermedad denominada porfiria, un grave trastorno de la piel.

La aceptación de esta nueva prueba podría significar un giro absoluto en el desarrollo del juicio, pues desaparecería la principal acusación contra los procesados: la de asesinato, por la muerte a causa de palizas e ingestión de sustancias estupefacientes de Rosa Lima, a quien la jefa de la secta y principal acusada, Ana Camacho Carrasco, acusaba de estar endemoniada.

El abogado defensor José Luis Barrios dijo al tribunal: “Hubo un desconocimiento absoluto por parte de los médicos de que Rosa padecía esa enfermedad epidérmica”.

El letrado remarca también que Rosa Lima Sanz murió a los cinco días de ingresar en el hospital de la Macarena, de Sevilla, y “no en los momentos de la supuesta paliza”.

Barrios solicitó al tribunal la realización de una “instrucción complementaria”. Los otros seis abogados de la defensa consideran que la nueva prueba “pueda arrojar luz sobre las causas de esa muerte”.