FRANCISCO MERCADO El País, Madrid – 02/02/1989

La petición de una reforma de la actual ley de asociaciones para lograr un mayor control financiero y fiscal de aquellas entidades que se presentan como carentes de ánimo de lucro constituye la más importante novedad introducida ayer en el informe elaborado por la comisión del Congreso que ha estudiado las sectas.Esta propuesta fue formulada por el diputado socialista Manuel del Pozo, presidente de la comisión. El tono general de la última sesión fue la de limar aspectos de la redacción del informe que pudieran interpretarse como inconstitucionales.

Uno de los aspectos más controvertidos fue el denominado “síndrome disociativo atípico” y la extensión de la tutela judicial sobre las personas que la padezcan. El diputado liberal José Manuel Botella objetó que era un concepto no suficientemente definido y que podría dar lugar a arbitrariedades. No obstante, este punto se salvó con la exigencia de que este síndrome, fruto de una despersonalización programada, sea siempre acreditado por un psiquiatra.

La petición de la creación con cargo al presupuesto público de centros de desprogramación, que presentó la democristiana Pilar Salarrullana, también hubo de ser matizada ante las objeciones de Botella, que estimó que no se pueden avalar secuestros ni aun con el respaldo estatal.