JOSÉ A. HERNÁNDEZ – El País, Madrid – 06/02/2001

La Audiencia Provincial de Madrid juzgará a partir de hoy, durante tres meses, al líder mundial de la Iglesia de la Cienciología, el norteamericano Herbert Jentzsch, y a otros 16 adeptos de esta organización, la mayoría dirigentes de Dianética y de los centros de desintoxicación de Narconón en España. El fiscal, Carlos Ladrón, imputa a los acusados un total de 12 delitos: asociación ilícita, contra la libertad y seguridad en el trabajo, contra la salud pública, defraudación a Hacienda, amenazas, intrusismo profesional, usurpación de funciones, detención ilegal, lesiones, denuncia falsa, coacciones y simulación de delito. Para el líder mundial de Cienciología -citado vía diplomática en su domicilio norteamericano de Los Ángeles por la Audiencia de Madrid para que acuda al juicio- el ministerio público reclama un total de 30 años de cárcel.

Fuentes jurídicas ignoran si Jentzsch comparecerá o no hoy ante el tribunal español. Fuentes de Cienciología en España indicaron ayer que Jentzsch no ha sido citado nunca oficialmente para que comparezca ante el tribunal español. ‘Ante las peticiones de la Audiencia de Madrid, los jueces americanos no han dado curso a las citaciones porque entienden que no cabe imputar ningún delito a Jentzsch por el mero hecho de ser presidente de Cienciología, que es legal en Estados Unidos’, indicaron.

Cinco suspensiones

En cualquier caso, está previsto que este macrojuicio se inicie hoy, a las 10 de la mañana, en la Sección Cuarta de la Audiencia de Madrid, que preside la magistrada Pilar Oliván. Con anterioridad ha sido suspendido en cinco ocasiones (varias veces, por enfermedad de algunos abogados de los acusados) y sufrido numerosos incidentes: los acusados recusaron a los tres jueces de esta sección al entender que tenían una imagen deformada de los hechos por haber resuelto los recursos presentados contra las decisiones del juzgado que, en 1988, destapó e instruyó los supuestos delitos que se imputan a los acusados.

En este juicio sólo actuará como acusador el fiscal, ya que los dos abogados de la acusación particular (de supuestas víctimas de Cienciología) han retirado sus imputaciones. Según el escrito del fiscal, la Iglesia de la Cienciología se estableció en España en 1968 para expandir la doctrina de su fundador, Ronald Hubbard, y con el fin de captar personas con problemas para someterlas a costosos cursillos (hasta 50) con la promesa de purificar sus espíritus y sanar sus males. Fueron terapias que provocaron graves trastornos mentales a las personas atrapadas en las redes de la organización. El fiscal compara a la Cienciología con ‘una secta’ que se disfraza ‘de iglesia’ con el doble objetivo de eludir al fisco y utilizar a los demás ‘para ganar y ganar dinero’. Para captar adeptos, se sirvió, dice el fiscal, del denominado test de personalidad. Consistía en efectuar una prueba a potenciales feligreses, y lo común era hallarles algún problema psíquico o físico. Siempre según el fiscal, ese problema, muchas veces ficticio, tenía una solución que consistía en el sometimiento del enfermo a una muy costosa terapia. Entre las técnicas de regeneración espiritual y corporal, el fiscal cita el lavado de cerebro, que la organización efectuaba a los miembros indisciplinados. Esa suerte de catarsis consistía, siempre según el fiscal, en encerrarles durante días en una habitación sin comer ni dormir, y bajo intimidaciones y atosigadores interrogatorios.

Fuentes de Cienciología aseguran que las imputaciones del fiscal no se corresponden con la realidad: ‘Con sus acusaciones’, explicaron, ‘el fiscal pretende rememorar el régimen del nacionalcatolicismo de Franco, ya que se apoya en informes de la policía preconstitucional y de acuerdo con las leyes fundamentales del Movimiento, que imponían una unidad de pensamiento’. Entre los procesados se encuentran el presidente de Dianética, Arturo Reguera; sus ex presidentes Enrique Ayuso, Antonia Navarro y Montserrat Aguilera, y los dirigentes de esta organización Carmen Muñoz, Victoria de Blas y Enrique Coll, además de otros dirigentes de Narconón.