Página /12, 1.03.2012

Según los analistas, el cambio en el Ministerio de Pesca busca acaparar el apoyo de los electores pentecostales en los próximos comicios municipales. Crivella es el único titular de una cartera del Partido Republicano Brasileño.

El anuncio parece salido de una película de Almodóvar, pero en el recambio ministerial nada hay de ficción. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, nombró nuevo ministro de Pesca al senador Marcelo Crivella, reemplazante en esa cartera de Luiz Sergio Nóbrega, quien retomará la banca de diputado que obtuvo en 2010. El dato de color es que Crivella, además de ser senador del Partido Republicano Brasileño (PRB), es obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). Hasta ayer, el PRB había sido la única fuerza de la coalición oficialista sin representación en el equipo ministerial de Rousseff, lo cual había motivado algunas quejas en ese grupo político. En una nota oficial, la jefa de Estado reconoció ese hecho y señaló que este cambio “permite la incorporación al gabinete de un importante partido aliado del gobierno”. En el mismo comunicado, Rousseff destacó el “valioso aporte” que Nóbrega ofreció al gobierno durante su gestión, y también expresó su confianza en que, como diputado, ayudará a fortalecer la base parlamentaria oficialista.

El ex titular de la cartera de Pesca pertenece al Partido de los Trabajadores (PT), el mismo de Rousseff, y fue nombrado ministro de Relaciones Institucionales en enero de 2011, cuando la jefa de Estado asumió la presidencia de Brasil. En junio del año pasado, después de la dimisión del ministro de la Presidencia, Antonio Palocci, por presunta corrupción, Rousseff anunció un enroque y decidió que la entonces ministra de Pesca Ideli Salvatti pasara a la cartera de Relaciones Institucionales y que Nóbrega cubriera la vacante que ella dejaba. Según fuentes oficiales, la salida de Nóbrega apunta a darle una mayor presencia en el gobierno al PRB, armado político en el que se encolumnaba el ex vicepresidente José Alencar, fallecido el año pasado, y que fue uno de los principales apoyos políticos del PT en los dos mandatos del antecesor de Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva.

La formación de Alencar había quedado sin cargos en el equipo de Rousseff y, aunque mantenía su apoyo a la mandataria, reclamó por eso en diversas ocasiones ante la propia jefa de Estado. En los 14 meses que Rousseff lleva al frente de la presidencia de Brasil, ha aceptado la renuncia o destituido por presunta corrupción a siete ministros y el año pasado también perdió por públicas diferencias con el gobierno al entonces titular de Defensa Nelson Jobim. Entre las sangrías que sufrió su gobierno se cuentan, además, las que tuvo este año cuando se materializaron las renuncias de los ministros de Educación, Fernando Haddad, y de Políticas para las Mujeres, Iriny Lopes, quienes abandonaron el gobierno con otros intereses en el horizonte: ambos pretenden ser candidatos a alcalde en las elecciones municipales que se realizarán en octubre.

Según los analistas políticos, el cambio en el Ministerio de Pesca busca acaparar el apoyo de los electores pentecostales en los próximos comicios municipales de octubre, en los que el PT pretende recuperar el control del distrito más importante, San Pablo, en manos de la oposición desde 2006. Crivella admitió que los electores vinculados con las iglesias pentecostales votaron mayoritariamente por Rousseff en las elecciones presidenciales de 2010, pero negó cualquier vínculo entre su nombramiento y los próximos comicios.

La IURD es una agrupación religiosa evangélica, creada el 9 de julio de 1977 en Río de Janeiro, Brasil. Su fundador fue Edir Macedo Bezerra. Oración Fuerte al Espíritu Santo, Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, Gracia Universal, Familia Unida o Centro de Ayuda Espiritual figuran como algunas de las denominaciones con las que se conoce a esta iglesia en países de habla hispana. Pero el más conocido de sus nombres es, sin duda, el que bautiza a su programa de televisión, Pare de sufrir.

Según un informe publicado en noviembre por la cadena británica BBC, el mercado de productos religiosos para los fieles evangélicos genera siete mil millones de dólares al año en Brasil. El Ministerio Público Fiscal de San Pablo realizó una denuncia el año pasado contra responsables de la IURD por el supuesto blanqueo de unos 235 millones de dólares en donaciones, cifra que demuestra la magnitud de este culto, que cuenta con unos ocho millones de seguidores y una fuerte presencia en más de 180 países.