J. J. ECHEVARRIA El País, Madrid – 10/08/1985

El general Guillermo Suárez Mason, uno de los principales implicados en la represión parapolicial que sembró el terror en la Argentina de la dictadura militar, reside actualmente, al parecer, en una urbanización de La Moraleja, en Madrid, según informaron fuentes diplomáticas argentinas. Suárez Mason se encuentra vinculado al grupo parapolicial de Raúl Guglielminetti, miembro de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), actualmente encarcelado en la prisión de alta seguridad de Alcalá-Meco (Madrid) y sobre el que pesan dos peticiones de extradición de la justicia argentina.

El general Suárez Mason, actualmente en situación de retiro, abandonó Argentina el pasado año, tras iniciarse el proceso de la Corte Federal, que investiga los asesinatos, secuestros y torturas que se practicaron en Argentina en la década de los setenta y principios de los, ochenta durante el mandato de las Juntas militares. Desde el pasado 19 de enero se encuentra reclamado por la justicia de su país.El fiscal que lleva el proceso de los desaparecidos, Julio César Strassera, le acusa de violaciones de los derechos humanos en el grado de «genocidio». Suárez Mason, ex comandante del Primer Cuerpo del Ejército, con base en Buenos Aires, dirigió la represión parapolicial en la provincia de la capital argentina. Para ello contó con un lugarteniente de lujo: Ramón Camps jefe de la policía bonaerense durante la época más dura de la represión. Asimismo dirigió la banda parapolicial de Aníbal Gordon, miembro de la Triple A, acusada de múltiples secuestros y asesinatos.

El general Suárez Mason, se encuentra procesado por el juez federal Pedro Blondin por malversación de fondos, delito perpetrado durante el período que ocupó la presidencia de la dirección de la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) de Argentina.

Regreso clandestino

Fuentes diplomáticas argentinas confirmaron la pertenencia de Suárez Mason a la secta anticomunista Moon y a la logia Propaganda-2 (P-2). Existe constancia de que diversos miembros de la secta Moon mantuvieron hace cinco meses una reunión en París, a la que asistió el general Suárez Mason. Miembros de la secta Moon controlan diversos medios informativos argentinos así como inmobiliarias y hoteles en Uruguay. A su vez, Suárez Mason asistió recientemente a una reunión de la logia P-2 en Sao Paulo en Brasil.Por otra parte, fuentes diplomáticas argentinas indicaron a este periódico que no existe actualmente ninguna petición de extradición por parte de Argentina sobre el general Suárez Mason. Tras su desaparición de Argentina se trasladó, al parecer, a España, según estas fuentes.

Sin embargo, Suárez Mason realizó constantes viajes a Brasil, Paraguay y Uruguay, e incluso en abril pasado regresó clandestinamente y durante 12 días a la Argentina, utilizando un paso fronterizo con Brasil. Su regreso fue interpretado en medios argentinos como un recrudecimiento en las actividades desestabilizadoras contra el régimen de Raúl Alfonsín, elegido democráticamente presidente de Argentina tras la caída de la última Junta Militar, que dirigió el general Reinaldo Bignone.

Suárez Mason se encuentra vinculado a una de las más importantes bandas parapoliciales que actuaron en la Argentina, la que dirigía el miembro de la Triple A, Aníbal Gordon. La justicia argentina considera que uno de los miembros de esta banda es Raúl Antonio Guglielminetti, detenido en Marbella (Málaga) el pasado 29 de junio.

Secuestro y homicidio frustrado

Guglielminetti se encuentra actualmente en la prisión de alta seguridad de Alcalá-Meco, junto a los también presuntos miembros de esta banda Alberto González y Juan Carlos Fotea. Los tres disfrutan actualmente de régimen de comunicación y se hallan en el módulo cuatro (preventivos). El grupo de Guglielminetti, dirigido por Suárez Mason a través de Aníbal Gordon, está acusado del secuestro de Enrique Menotti Pescarmona, cuyos familiares pagaron cinco millones de dólares por su liberación (unos 835 millones de pesetas) y del secuestro y posterior homicidio del industrial Emilio Esteban Naum, acaecido este año. A su vez, se encuentran, acusados del secuestro y fallido homicidio del político Guillermo Patricio Kelly, en agosto de 1983.Fuentes diplomáticas argentinas indicaron recientemente (ver EL PAIS del 1 de julio) que alrededor de 50 ultraderechistas argentinos, que formaron parte de los grupos parapolicíales, se encuentran actualmente residiendo en España, principalmente en Madrid y poblaciones de la Costa del Sol.