Agencia EFE, 14.06.2012

El Vaticano propuso a los integristas del movimiento ultraconservador lefebvrista de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, opuestos al Concilio Vaticano II, convertirse en “Prelatura Personal”, indicó el jueves en un comunicado la Santa Sede.

El documento con la propuesta fue entregado por el cardenal William Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a monseñor Bernard Fellay, superior general de los lefebvristas.

La única institución existente en la Iglesia católica hoy en día como “Prelatura Personal” es el movimiento ultraconservador Opus Dei, fundado en 1928 por el español Josemaría Escrivá de Balaguer, la cual fue erigida a ese grado por el papa Juan Pablo II en 1982.

La prelatura personal es una institución a la que la Santa Sede encomienda una determinada tarea que no queda circunscrita a un territorio particular, razón por la que en este caso la prelatura se denomina personal y no territorial y se pueden vincular laicos.

En un comunicado oficial, divulgado pocas horas después, los lefebvristas reconocen “las dificultades doctrinales que presentan el concilio Vaticano II y el Novus Ordo Missae”, el nuevo misal y piden ” una nueva fase de discusiones”.

La fraternidad ultraconservadora subrayó que “durante el encuentro no se discutió la situación de los otros tres obispos de la Fraternidad”, cuyos casos han sido separados para no obstaculizar las discusiones, en particular el del obispo británico Richard Williamson, quien niega la existencia del Holocausto, lo que desató en 2009 una ola de protestas dentro y fuera de la Iglesia católica.

“La cuestión está en sus manos”, comentó por su parte el portavoz del Papa, padre Federico Lombardi.

El movimiento, enemigo de las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II en la década del 60, como el ecumenismo, y fuerte defensor de las tradiciones católicas, deberá decidir si quiere reintegrarse a la Iglesia, para reabsorber el primer cisma del siglo XX.

La Fraternidad de San Pío X fue fundada en 1970 en Econe (Suiza) por monseñor Marcel Lefebvre, quien fue excomulgado por el papa Juan Pablo II junto con los demás miembros del movimiento en 1988.

La Fraternidad de San Pío X rechaza toda apertura y renovación dentro de la Iglesia y defiende la celebración de la misa en latín, según el misal de Pío V, del siglo XVI.

Los integristas suman actualmente unos 550 sacerdotes, principalmente en Europa, en una época de penuria de vocaciones, lo que empuja a algunos en el Vaticano a querer reintegrarlos.