Multa de 2,5 millones a la dieta Herbalife por publicidad engañosa

By |2011-11-24T10:26:16+00:003 junio, 1994|Herbalife|

El País, Ana Camacho, 03.06.1994

Francisco Javier Álvarez confió en lo que le había asegurado la publicidad del folleto y recomendaciones del distribuidor de Herbalife, un conjunto dietético con múltiples virtudes contra todo tipo de males. Pero, pese a haber devuelto el producto que no le había satisfecho, no le devolvieron el dinero. Su denuncia desencadenó un seguimiento del producto por la consejería de Economía de Madrid, que ha culminado en una sanción de 2,5 millones de pesetas por publicidad engañosa y violar la ley que prohíbe la venta por domicilio de alimentos. El conjunto dietético, ofrecido comon “producto de nutrición”, está integrado por batidos, píldoras de fibra viva y vitaminas. Se vende a 17.150 pesetas para un programa de un mes.Además de servir para engordar o adelgazar, indistintamente, Herbalife anima al usuario a usarlo para hacer frente a fatigas, hipertensión, problemas circulatorios y otras carencias causadas por una “alimentación deficiente”. Como dice una de las distribuidoras, “corno todo lo bueno, es caro”.

Pero las numerosas reclamaciones de los consumidores provocaron la apertura de varios expedientes en la Comunidad de. Madrid, la única ciudad donde Herbalife cuenta con uña sede. En Valencia, la comunidad actuó de forma más tajante al prohibir la comercialización en el ámbito nacional.

“Tras una época de cierta pasividad, se volvió a producir una escalada en sus actividades comerciales y de captación”, explica el subdirector de Consumo de la Comunidad de Madrid, Miguel Conde, al subrayar que, además, habían perfeccionado las argucias para “dificultar la actuación de los servicios de inspección”. Uno de essos trucos es el propio sistema de ventas. La empresa vende sus productos por medio de particulares que pueden vender a consumidores, que a su vez pueden convertirse en distribuidores.

Pese a que la empresa compromete en un contrato a sus distribuidores a un estricto código -incluido no decir que trabajan para Herbalife-, de cara al sistema legal, son distribuidores independientes. La situación se vuelve inevitablemente conflictiva para el usuario que, al devolver el producto, tiene que hacerlo por correo, al distribuidor y no a la casa matriz.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha pedido considerar que el sistema, más parecido a una secta que a una empresa, no sólo es un timo el consumidor sino para los distribuidores.”Para empezar a obtener ganancias, el distribuidor tiene que hacer de su bolsillo una ganancia de al menos 70.000 pesetas”, explica José María Múgica, experto de la OCU. Tras una investigación de seis meses, la OCU comprobó que de una pirámide de distribuidores a la que corresponda unas ganancias de algo más de 2 millones de pesetas, sólo tres personas obtenían beneficios.