El País (España), Santiago Fernández Puentes, 15.01.2000

El titular del Juzgado número 7 de Sevilla, Francisco Serrano, ha pedido a la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla que elabore un informe sobre las repercusiones que podría tener en una niña de siete años el regreso a la colonia infantil Niño Sergio junto a su padre biológico, abandonando así y tal como lo exige una sentencia de la Audiencia de Sevilla a su familia de acogida temporal desde hace alrededor de dos años en Bollullos de la Mitación . Esta decisión del juez cuenta con el respaldo del padre de la menor, Eugenio Robles, y de la familia de acogida temporal, así como de la fiscal de Menores y de la psicóloga de la Junta presentes en la reunión de ayer por la mañana.El juez quiere saber si el cumplimiento de la sentencia le podría causar un “daño irreversible” a la pequeña antes de tomar una decisión en firme sobre la aplicación de la decisión de la Sala Sexta de la Audiencia sevillana.

Los abogados de la familia de acogida, encabezados por Vicente García Caviedes, han asegurado que “batallarán hasta el final” para evitar que Virginia regrese a la colonia situada en Constantina y asociada con la denominada Gran Fraternidad Universal, una asociación fundada a mitad de siglo en Venezuela y a la que pertenecían los padres biológicos de la menor.

La madre de Virginia falleció en Perú, a donde había ido en busca de cura para un cáncer. Los padres de la fallecida presentaron entonces una denuncia sobre su nieta que acabó con una investigación de la Consejería de Asuntos Sociales. El 10 de enero de 1997, la Junta se llevó a cuatro menores de la colonia a los que en un principio colocó en sus centros de acogida. Los dos más pequeños, llamados Virginia y Jesús, pasaron poco después a la tutela de familias de acogida temporal. Desde entonces, la colonia Niño Sergio ha ganado los tres juicios celebrados sobre los menores y la Audiencia sevillana ha ordenado el regreso a la colonia de Constantina de los pequeños. Aún queda pendiente el caso de Jesús, de siete años, los mismos que Virginia.

El abogado de la familia de acogida ha intentado por todos los medios paralizar la ejecución de la sentencia y ayer puso en duda hasta la paternidad de Eugenio Robles. El juez rechazó la solicitud de una prueba de paternidad pero admitió un estudio forense de la fisonomía de la niña, ya que su familia de acogida asegura que tiene rasgos indígenas. Virginia nació en Venezuela, de padres españoles, en la sede central de la Gran Fraternidad Universal.