Público, Jesús Bastante, 6.07.2011

En la España aconfesional de 2011 todavía existen casi 28.000 templos y lugares de culto para las diferentes confesiones religiosas, según los datos del nuevo Observatorio del Pluralismo Religioso en España, una herramienta creada por el Ministerio de Justicia (a través de la Fundación Pluralismo y Convivencia y la Federación de Municipios y Provincias, Femp) para mejorar la gestión pública de lo religioso.

El proyecto, que se gesta a través de una página web (www.observatorioreligion.es) ha tardado cinco años en salir a la luz. La espera no ha sido en vano, la investigación ha dado lugar al primer mapa con datos totalmente fiables de las religiones que se profesan en España.

Presencia normalizada

La diversidad de confesiones es una realidad creciente en un país en el que no hace tanto la práctica totalidad de la población se declaraba afín a la confesión católica y donde hoy únicamente un 27% se declaran católicos practicantes, mientras que los ciudadanos que pertenecen a otra religión suman ya el 6%.

A diferencia de lo que sucedía hace 30 años, los datos del Observatorio señalan que una quinta parte de dichos centros de culto (4.493) no pertenecen a la Iglesia católica. Evangélicos, musulmanes, judíos, testigos de Jehová, ortodoxos o budistas cuentan con presencia más o menos normalizada en nuestro país y su presencia se nota en la proliferación de locales en las ciudades donde celebran sus ritos.

Pese a todo, los católicos son abrumadora mayoría, con más de 23.000 iglesias repartidas por todo el país. Precisamente, la cesión de terrenos para la concesión de templos es uno de los principales problemas con los que, demasiado a menudo, se encuentran las minorías religiosas en su trato con las autoridades públicas. “A veces el alcalde se encuentra con alguien que le dice que quiere poner una mezquita, o que quiere enterrar a una persona y no por el rito católico, y los regidores, por desconocimiento, no saben cómo actuar”, señalan desde Pluralismo y Convivencia.

Y es que uno de los objetivos del recién creado Observatorio es el de ofrecer herramientas a los ayuntamientos para “conocer mejor la diversidad religiosa en España, un fenómeno creciente debido a la inmigración, y así favorecer la convivencia desde el respeto mutuo y el derecho a la diferencia”, según señaló el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, en la presentación del mismo.

Problema de interlocución

“En muchas ocasiones, el problema es simplemente de interlocución porque el alcalde del municipio o el concejal de turno no saben a quién dirigirse para gestionar una cuestión concreta. Y hasta cierto punto es lógico porque hasta ahora no habían tenido que enfrentarse a determinadas peticiones. La única confesión en muchos municipios era la católica y cualquier asunto se solucionaba llamando directamente al párroco, al que todo el mundo conocía”, apuntó durante la presentación José Manuel López, director de la Fundación Pluralismo y Convivencia.

El Observatorio pretende dar respuesta a esta y otras cuestiones, desde la gestión de los cementerios municipales hasta la seguridad ciudadana, pasando por las manifestaciones públicas de la fe (no sólo la católica), los diseños de los menús en los colegio o el modo de manipular la carne en los mataderos. En la web en cuestión se ofrece un completo mapa de la realidad religiosa que existe en España, además de ofrecer toda la legislación y normativas aplicables en lo tocante a la libertad religiosa .

“Se trata de facilitar las relaciones entre las comunidades religiosas y los Ayuntamientos, y mejorar la gestión de los asuntos religiosos cotidianos que en muchos pueblos no saben todavía cómo abordar”, incidió López. Las soluciones se configuran en torno a “guías de buenas prácticas”, en las que se recogen experiencias que han dado resultados en algunos municipios españoles. Sin embargo, no incluye inspecciones concretas o la posibilidad de que los afectados puedan denunciar. “No queremos dar recetas, simplemente demostrar que el hecho de profesar o no una religión no debe suponer un mayor privilegio, o una merma, en los derechos de cada ciudadano”, añadió.

Información adecuada

“El objetivo es evitar que la diversidad religiosa se convierta innecesariamente en un problema, cuando la mayoría de los asuntos en conflicto se podrían resolver simplemente con la información adecuada”, resaltó el ministro Caamaño, quien subrayó también la coincidencia de que el Observatorio haya visto la luz el mismo día en que cumplen 30 años desde que entrara en vigor la actual Ley de Libertad Religiosa, cuya reforma, finalmente, ha sido paralizada sine die.

Por su parte, la secretaria general de la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp), Isaura Leal, subrayó que la religión es un importante factor de cohesión y estructuración social que, bien gestionado, “puede y debe ser factor de integración social”.

El Observatorio, incluido en el plan de Derechos Humanos aprobado por el Gobierno en diciembre del año 2008, culmina cinco años de trabajo previo coordinado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, en el que han participado siete ministerios, siete comunidades autónomas, la Femp y un total de 16 universidades, encargadas de realizar las investigaciones. El proyecto también ha contado con la participación de las principales confesiones religiosas con presencia en España.