EFE (Internacional), 14.02.2019

El ocho veces aspirante a la Casa Blanca y precursor de teorías conspirativas varias Lyndon H. LaRouche Jr. murió este martes a los 96 años.

Su muerte fue anunciada el miércoles por la noche en la página web de su organización política, La Rouche/Pac, que no detalló el lugar ni las causas del deceso.

“La humanidad ha sufrido una gran pérdida y, hoy nos dedicamos nuevamente a hacer realidad las grandes ideas por las cuales la historia lo honrará”, apuntó La Rouche/Pac.

Entre sus teorías destacaban la de que la reina británica Isabel II era una traficante de drogas o que el Fondo Monetario Internacional creó y propagó el VIH.

LaRouche nació en 1922 en Nuevo Hampshire y creció en el seno de una familia anticomunista y devota del culto de los cuáqueros.

En su juventud abrazó el ideario de izquierda y se afilió a un grupo trotskista estadounidense, pero tras una estadía en la República Federal Alemana regresó a Estados Unidos con ideas de ultraderecha y antisemitas.

Fue entonces cuando creció su influencia y la de sus teorías conspirativas en la política estadounidense.

Su mejor resultado fue en las de 1984, cuando reunió 76.000 votos presentándose como un “demócrata conservador”.

Los afiliados a su corriente tuvieron un gran impacto en las primarias demócratas durante la década de 1980, con porcentajes importantes y logrando docenas de nominaciones a cargos locales.

En su juventud abrazó el ideario de izquierda y se afilió a un grupo trotskista estadounidense, pero tras una estadía en la República Federal Alemana regresó a Estados Unidos con ideas de ultraderecha y antisemitas (AP).

Según la biografía “Lyndon LaRouche and the New American Fascism” escrita en 1989 por Dennis King, estos afiliados “hicieron incursiones extraordinarias en la política estadounidense, superando los logros de cualquier otro movimiento extremista en la historia reciente de Estados Unidos”.

LaRouche aseguraba que numerosos altos cargos estadounidenses eran agentes soviéticos infiltrados y que la CIA, la KGB y la inteligencia británica conspiraban para matarlo.

En 1988 fue condenado a 15 años de cárcel por evasión fiscal y fraude postal, de los que cumplió cinco. Desde las prisión federal Rochester en Minnesota, LaRouche se lanzó a las elecciones al Congreso de 1990 y a la Casa Blanca de 1992.

Su compañero de celda, el tele predicador evangelista Jim Bakker, dijo al The Washington Post que LaRouche creía que la celda tenía micrófonos escondidos. “Decir que Lyndon era un poco paranoico es como decir que el Titanic tenía una pequeña filtración”, aseguró.

De la familia Bush decía que fueron colaboradores de los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial y al ex presidente Barack Obama primero le alertó de que el Imperio Británico quería asesinarle, para después pedir su “impeachment”.

Sobre el actual presidente estadounidense, Donald Trump, LaRouche dijo: “Desde William McKinley que ningún presidente ha tenido tan claro su intento de devolver la nación a la tradición económica de Alexander Hamilton, poner fin a las políticas de libre comercio imperial británico y comprometerse plenamente con la industria, la manufactura, el avance científico y la paz mundial”.