Causa Abierta (Uruguay), 4.05.2012

La Fundación Isha, radicada en Uruguay desde 2005, es observada por el Estado, al usar supuesta una habilitación del Ministerio de Educación para avalar sus diplomas, según un informe publicado hoy jueves en La Diaria.

Un ex graduado del método Isha, que salió de la organización en 2009, le inició un juicio por “secta destructiva” y reclama que le devuelvan el dinero de la venta de un apartamento de su propiedad.

En 2006, había firmado un poder en favor de la organización, que le reclamaba despojarse de todas sus posesiones materiales.

El ex maestro trabajó varios años en la institución, sirvió a Isha en la apertura de una sucursal mexicana, para luego darse cuenta que estaba bajo “presión psicológica”.

La denuncia fue presentada el viernes 20 de abril en el juzgado de Atlántida por el abogado argentino Héctor Navarro.A causa del padecimiento de métodos de manipulación, Navarro acusa a Isha de “reducción a la servidumbre”, “estafa”, “ejercicio ilegal de la medicina”, e “inducción al suicidio”.Isha es una persona real.

Nacida en Australia en 1962, fue estrella de rock y domadora de caballos, según su biografía oficial. Su verdadero nombre es Jennifer Lee Duprei, pero también es conocida como Heather Isobel Judd, el nombre con el que fue rebautizada luego de su búsqueda espiritual.

A los 28 años, su vida dio un vuelco trascendente, luego de perder a varias personas de su círculo íntimo. A partir de allí, creó un método de autoayuda que se encuentra presenta en decenas de países del mundo.

En Argentina, varios famosos han adherido a sus enseñanzas. Los actores Raúl Taibo y Graciela Borges han escrito testimonios en la web www.isha.com, consigna la investigación publicada este viernes por La Diaria.

En Uruguay, el principal centro se encuentra en el balneario Costa Azul de Canelones. En su momento, el Estado uruguayo le otorgó personería jurídica. De la inauguración del centro espiritual participó el intendente de Canelones, Marcos Carámbula.

La propia Isha se ufana de que en su organización desfilan “desde presos hasta senadores”.La captación de adeptos se hace básicamente a partir de seminarios gratuitos.

Según su propia descripción, sus métodos se basan en “herramientas para utilizar casa día, para poder conectarte y tener una experiencia amor-conciencia”.La meditación, técnicas de sanación física y espiritual, son algunas de las técnicas que enseñan Isha y sus instructores.

En Uruguay, la organización se registró como “Isha educando para la paz”. El MEC observó a la fundación por utilizar el número de registro para certificar la validez de sus diplomas.

De por sí, el status de ONG les permite exonerar impuestos.Sin embargo, no están habilitados a otorgar -con aval oficial al menos- certificados de estudios del supuesto “Programa de Perfeccionamiento de Aprendices de Práctica Docente Isha”.

También posee una empresa importadora que en seis años hizo un sólo negocio: la importación de un caballo árabe. Es que Isha adora los caballos desde su infancia y suele utilizarlos para su promos.

De hecho, en “¿Por qué caminar si puedes volar”? Usa un caballo y un águila como parte de las fábulas con las que suele promocionar su sistema espiritual.

Esta semana, Isha no la pasó bien. Fue escrachada por ex alumnos durante su presentación en la Feria del Libro de Buenos Aires.Su última obra se llama “El amor sobre todas las cosas”.