El Doce (Argentina), Federico Tolchinsky, 21.11.2018

Por lo menos dos de los centros que se promocionaban con la marca Dolto volvieron a funcionar. Los consultorios de profesionales que se formaron con Marcelo Bazán habían sido allanados y sufrieron clausuras solo por cuestiones edilicias. Sus responsables afirman que están viviendo una situación dramática. Muchos pacientes y colaboradores cortaron el vínculo con ellos al desatarse el escándalo tras la detención del líder y de varios allegados.

Bazán está preso desde el primero de agosto, cuando la Fiscalía de Río Segundo ordenó detenerlo por una denuncia por amenazas y extorsión presentada por los socios de un ex paciente, un empresario millonario de Laguna Larga con el que Bazán habría encarado negocios en conjunto.

Además de Bazán, otros cuatro colaboradores están presos, uno de ellos prófugo hasta hace unos días. En paralelo, la Justicia Federal investiga una denuncia de ex pacientes por supuesta trata de personas. Según los testimonios de por lo menos cinco jóvenes, el psicoanalista mantenía prácticas sexuales con ellas.

El informe incluye la palabra del psicoanalista Guillermo Miatello, ex titular de la principal franquicia de Dolto, quien rechaza las acusaciones contra su mentor. Además, el nuevo abogado del líder de la presunta secta asegura que puede aportar el testimonio de más de cien pacientes satisfechos con los tratamientos recibidos. Y contraataca: afirma que las denuncias son una maniobra de gente interesada en “quedarse con el negocio”.