J. M. OLEAQUE 24/03/1999

“Si quereis ser invulnerables, no salgáis de la fortaleza indestructible que es la Fraternidad Blanca Universal”. Con estas palabras el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov transmite coraje a sus adeptos para que no dejen la secta que empezó a propagar en Francia en 1937 y que en la actualidad, según un informe parlamentario de la Asamblea francesa, cuenta con más de 20.000 adeptos en el país vecino. ¿Cuál es el origen de esta organización con ramificaciones en la Comunidad Valenciana, cuyos ritos le han costado la vida el pasado fin de semana a una ciudadana belga afincada en L”Alfàs del Pi, Natalie Castleford? Hay que trasladarse a Bulgaria y remontarse al 11 de julio de 1864, día en que nació Peter Deunov, al que, con el tiempo, sus seguidores designarían con el título supremo de Augusto Maestro. Hijo de un predicador y maestro de escuela, Deunov sintió muy pronto la llamada mística, por lo que decidió hacerse monje. Pero en el camino hacia su destino un viejo lo disuadió: “La Providencia espera otra cosa de ti”, le vaticinó. Y así fue. Extraordinariamente dotado para la música (compuso más de un centenar de cantos y melodías místicas), a los 24 años partió hacia América para estudiar medicina y teología, donde sedujo a muchos estudiantes con su capacidad de oratoria. Su discurso trataba de reconciliar al hombre con la esencia de la naturaleza y sus colores como paso previo a la perfección espiritual. Este estado sólo podía consolidarse expandiendo una fraternidad universal, por lo que retornó a Bulgaria en 1922 y fundó la escuela iniciática de Yzgreva, Amanecer, que funcionaría hasta su muerte en 1944. Deunov había previsto expandir su legado, y para ello, en 1937, envió a su discípulo Omraam Mikhaël Aïvanov a Francia. Éste, con la sabiduría de Deunov contenida en casi una veintena de libros, crea allí la Escuela Esotérica de la Fraternidad Blanca Universal a partir del sincretismo esotérico mezclando la adoración al Sol, las leyes del karma y teorías propias conocidas como “psicogalvanización” o “galvanoplastia espiritual”. Según esta mixtura, el Maestro Aïvanhov promete a los numerosos acólitos que podrán procrear niños “robustos, bellos, nobles, capaces de vencer las dificultades, las enfermedades y todas sus malvadas influencias”. Pero estas promesas han tenido un reverso oscuro. El 22 de enero de 1998, el diario Le Parisien-Essonne recogía el testimonio de Phillippe Mailhebiau, antiguo alto cargo de la Fraternidad Blanca Universal, “una de las diez sectas más peligrosas del territorio [francés]”, según el Rapport parlamentaire sur les sectes en France. Las acusaciones de Mailhebiau se basan en “desestabilización mental, atentados contra la integridad y reclutamiento de niños”. La misma publicación refiere un castillo en Andoillé conocido por albergar una comunidad de la Fraternidad. Diversas informaciones vinculan este castillo a todo tipo de abusos relacionados con “la cura”, un método de purificación de esta secta basado en inyecciones a menores de 15 años de “plasma marino hipertónico”. Además de las inyecciones, la purificación vendría acompañada de privación de nutrición, obligación de trabajar de la mañana a la noche, golpes y distintos abusos corporales y mentales. Asimismo, un lector de la publicación Bulles envió una carta explicando las condiciones en que quedó su hija después de pasar dos años en la Fraternidad: tenía tendencia a considerar cada parte de su cuerpo como algo independiente del resto y con capacidad propia de decisión. La pequeña veía con frecuencia un pequeño ángel y, como todos los adeptos, había sido rebautizada y perdido su nombre propio. “Olvida a tu padre, yo seré tu segundo papá”, le inculcó Aïvanhov. Según la publicación Charlie-Hebdo, la secta captaba a sus adeptos incluso antes de su nacimiento, a través de las madres, mediante la Association Nationale pour l”Education Prénatale. El caso de mayor impacto, sin embargo, ha ocurrido lejos de Francia. Ayer, el marido de Natalie, Agustín E. O., de 39 años, y el matrimonio de Alzira integrado por Roberto R. F. y M. R. A. G., ingresaron en la prisión de Fontcalent de Alicante acusados de homicidio, indicó el fiscal jefe de la Audiencia de Alicante, José Antonio Romero, para quien existe dolo en la acción ritual que practicaron con la víctima, informa Luis D. Martínez. Dicho de otra forma: la Fiscalía cree que los acusados actuaron a sabiendas del perjuicio que podían ocasionar a Natalie, y descartan la involuntariedad en la muerte por asfixia de la víctima. Mientras, los padres de la joven Gloria Martínez, desaparecida en una clínica de L”Alfàs en 1992, han decidido solicitar a la Guardia Civil que investigue una posible conexión con este caso.