El Universal (México), Luís Méndez, 16.06.2019

México es uno de los países más expuestos a la acción de las sectas, que suelen aprovechar las situaciones de crisis para difundir su credo y acelerar su implantación. “México y otros países de la región como Brasil y Argentina son especialmente vulnerables. Algunas sectas están penetrando en Latinoamérica con mucha fuerza, provocando daños importantes, para lo que aprovechan convulsiones o situaciones delicadas a nivel social, a fin de ofrecer respuestas y salvaciones enlatadas, que muchos acaban comprando”, señala Miguel Perlado, psicólogo y experto en organizaciones sectarias, a EL UNIVERSAL.

“La precariedad genera vulnerabilidad social y por ende individual, lo que produce a su vez fracturas, a través de las cuales las sectas extienden sus propuestas. Estos grupos saltan entre México y Estados Unidos y tienen ahí una zona intermedia, alegal, donde pueden desplegar muchas de sus actividades”, agrega el psicólogo que forma parte del International Cultic Studies Association (ICSA), una asociación internacional especializada en el estudio del sectarismo y la influencia excesiva.

Entre los grupos que están irrumpiendo con mayor ímpetu en la región destacan los de corte evangélico-pentecostal, con un cuerpo doctrinal similar al de La Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada en Brasil en los años 70. Los expertos definen a la secta como cualquier grupo o movimiento que, en la dinámica de atracción y retención de sus miembros, despliega una relación basada en el control excesivo, que finalmente acaba doblegando la voluntad de las personas, volviéndolas muy dependientes de la organización.

En el último medio siglo las sectas han proliferado y diversificado sus propuestas. Las hay sobre todo de corte religioso, pero también de tipo comercial, seudoterapéuticas, sanadoras, curativas, filosóficas, esotéricas y ufológicas, relata el psicólogo que funge también como coordinador del Grupo de Trabajo sobre Derivas Sectarias del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña.

Sobre la sexualidad, el especialista subraya que está presente en todas las sectas, puesto que es una poderosa herramienta para controlar gran parte de la intimidad de las personas.

“A veces la sexualidad está muy reprimida y otras veces hiperpotenciada, como es el caso de NXIVM y también de los Defensores de Cristo, que desembarcaron con mucha fuerza en México. Pero la sexualidad no se emplea como parámetro de clasificación. Para ello utilizamos el cuerpo doctrinal dominante del grupo”, indica Perlado, antes de explicar el funcionamiento disfrazado de las sectas.

“Existe un grupo externo que despliega sus actividades de coaching, sus seminarios de capacitación, sus talleres de fin de semana; y otro grupo interno, donde se estructura el núcleo duro, y es ahí donde encontramos la formación sectaria que no aparece en la pantalla que proyectan hacia afuera, que es el cebo. Las sectas camuflan siempre su puesta en escena”, advierte el especialista luego de subrayar que, lejos del mito de que en estos grupos sólo entran los ingenuos o los iletrados, los perfiles de sus integrantes suelen ser medio-altos.

Las sectas más conocidas

El dinero es el que mueve el engranaje de una secta, pero fundamentalmente parte de alguien que cree estar en posesión de una idea maravillosa, de la verdad absoluta que requiere ser propagada, para lo que necesita seguidores que lo secunden y que al mismo tiempo se sientan gratificados por haber apostado correctamente por la salvación.

Buscan poder sobre la gente, pero también introducirse en instituciones sociales, extendiendo sus redes hacia personalidades influyentes, lo que les permite ganar peso y credibilidad, de acuerdo con el psicoterapeuta especialista en dinámicas de sectarismo Miguel Perlado .

No todas las sectas son iguales, pero todas ellas manejan el miedo, la ansiedad y la culpa, tres emociones que se inyectan progresivamente en los participantes. El miedo las atraviesa a todas, resalta el experto. Las sectas que llegan a extremos fanáticos y violentos, imponiendo el aislamiento de sus miembros, han resultado ser las más destructivas, como El Templo del Pueblo y los Davidianos, que derivaron en suicidios colectivos en 1978 y 1993, o La Familia Manson, que cometió asesinatos en serie en EU en la década de los 60. A pesar de sus diferencias, las sectas comparten algunas características.

“Los elementos comunes a todas las sectas son una estructura jerarquizada y piramidal, un dominio y obediencia ciega a una autoridad incuestionable que se erige como poseedora de una verdad absoluta, una exigencia de devoción y sumisión, prácticas que rebajan al individuo hasta convertirlo en un clon de la organización y distintos niveles de daño sobre sus integrantes”, detalla Perlado.

También existe un espacio intermedio, difuso, en el que operan grupos más difíciles de encasillar, pero que en no pocas ocasiones reflejan un comportamiento sectario, como La Iglesia de Scientology, movimientos esotéricos y promotores de pseudoterapias, que se extienden por doquier desde universidades creadas de la nada y que hacen todo tipo de curaciones y sanaciones, concluye el experto.

El sacerdote y teólogo español Luis Santamaría del Río dirige oropel.org, una página en línea que nació con el objetivo de ofrecer a los usuarios información crítica, formativa y relevante sobre distintos tipos de organizaciones, incluidas las sectas. “Oropel es un portal agregador de contenidos, que pretende reunir documentación y artículos para el análisis y discernimiento de la nueva religiosidad: sectas, esoterismo, orientalismo, New Age, métodos del potencial humano, magia y superstición, brujería, satanismo… desde una óptica católica y, por tanto, humanista”, señala Santamaría del Río. “Queremos ofrecer una visión crítica y que complemente la publicidad efectuada por los propios movimientos, para que las personas puedan entender y valorar esas propuestas, cada vez más extendidas”, agrega el sacerdote especialista en sectas.

Del aislamiento al suicidio colectivo

No son adoradores de Satanás; tampoco son siempre de carácter religioso, pero sí son doctrinas ideológicas, o religiosas apartadas de lo ortodoxo, en donde los líderes ejercen un poder absoluto sobre los adeptos, según la definición de la Real Academia Española.

A lo largo de la historia ha habido muchas, pero algunas han destacado por su peligrosidad, por haber derivado en asesinatos o suicidios masivos. Aquí incluimos algunas de las más conocidas:

Templo del pueblo (1953-1979)

La fundó Jim Jones, pastor de una iglesia metodista en Indianápolis, Indiana. La idea era crear una comunidad sin limitantes como la raza, o la nacionalidad. El Apocalipsis, advertía, estaba cerca.

Tenía alrededor de mil adeptos. Sin embargo, las ideas de Jones le fueron granjeando enemistades y tuvo que mudarse con sus seguidores a San Francisco.

Finalmente, en 1975, Jones y unas 900 personas llegaron al “paraíso socialista”, Guyana, donde fundaron una aldea, Jonestown, en la que el aislamiento era obligatorio, abundaban las golpizas y los abusos sexuales.

Jones constantemente hablaba de que la comunidad estaba amenazada, de que eran perseguidos y el fin se acercaba. En 1978, Leo Ryan, representante por California, decidió viajar a Guyana tras escuchar una serie de denuncias relacionadas con Jonestown. Tras su visita, habría invitado a la gente a regresar con él a Estados Unidos. Algunos lo siguieron, pero antes de abordar la avioneta fueron baleados por miembros de la secta.

Jones decidió entonces llevar a cabo su “revolución de muerte”. Convenció a todos de que iban por ellos y organizó un suicidio colectivo a base de bebidas de cianuro. “Acabemos con esto ya. Acabemos con esta agonía”, dijo. Murieron casi 700 adultos y unos 200 menores. Jones también perdió la vida, pero no por cianuro, sino por la bala de una escopeta.

Davidianos (1943-1993)

Un inmigrante búlgaro, de la iglesia cristiana adventista fundó, a partir de un grupo conocido La Vara del Pastor, a los “Davidianos”, que se siguió dividiendo hasta que, en 1984, David Koresh se declaró líder y profeta.

La secta se hizo de armas y, tras una serie de denuncias por abusos sexuales y violación a las leyes de posesión de armamento, la agencia para el control del Alcohol, el Tabaco, las Armas de Fuego y Explosivos (ATF) cercó en 1993 el rancho que era sede del grupo en Waco, Texas.

El asedio se prolongó 51 días, hasta que al iniciar una operación final, el 19 de abril, se escucharon una serie de explosiones que provocaron un incendio en el que murieron calcinadas 69 personas, incluido Koresh, y 17 menores. Según las autoridades, los incendios fueron intencionalmente provocados por los miembros de la secta.

La Familia (1967-1969)

En 1967, el criminal estadounidense Charles Manson, que ya había estado preso, fundó en San Francisco, y luego en Los Ángeles, California, La Familia, una secta con 12 seguidores que se basaba en el principio de que habría una guerra racial entre negros y blancos.

Para precipitarla, había que cometer una serie de asesinatos. Lo hicieron en 1969. El que causó más indignación fue el de la actriz Sharon Tate, quien era pareja del cineasta Roman Polanski, y quien murió apuñalada cuando estaba en el octavo mes de embarazo. Manson fue condenado a cadena perpetua. Falleció en 2017.

La puerta del cielo o Secta OVNI (1975-1996)

Conocida como la “secta ovni”, fue fundada en California por Marshall Applewhite y Bonnie Nettles, decididos a contactar a los extraterrestres. Applewhite era un creyente de la teoría de los antiguos astronautas, según la cual, los extraterrestres visitaron a la humanidad en el pasado y prometieron, antes de irse, regresar para llevarse a unos cuantos elegidos.

Así, la pareja impuso a sus miembros el aislamiento y la abstinencia sexual. Para eliminar la distinción entre los sexos, algunos miembros varones, incluyendo Applewhite, se castraron.

En 1997, cuando pasó el cometa Halley Bopp cerca de la Tierra, Applewhite convenció a 39 personas de que era momento de realizar un suicidio colectivo, a base de barbitúricos, porque venía a recogerlos una nave extraterrestre oculta detrás del cometa que los salvaría del Apocalipsis.

Aum Shinrikyo (Verdad Suprema) (1984-1995)

De creencias hindúes y budistas, esta secta japonesa fue creada por Shoko Asahara bajo la teoría de que el Apocalipsis estaba cerca. Asahara, quien se decía dueño de la verdad absoluta, logró reclutar a universitarios de familias adineradas, a quienes aseguró que daría un nuevo sentido a su vida. El grupo derivó al terrorismo en 1994, cuando lanzó un ataque con gas sarín en la ciudad japonesa de Matsumoto, en el que murieron ocho personas.

Un año después, atacó en el metro de Tokio, con saldo de 12 muertos y cientos de heridos. La organización fue descabezada, sin embargo, en el año 2000, lo que quedó del grupo se convirtió en Aleph, encabezado un antiguo portavoz de Aum, Fumihiro Joyu, quien estuvo preso por causas no relacionadas con los ataques, de los cuales reniega. Asahara fue detenido y ejecutado en 2018.

Moon (1954)

La llamada Iglesia de la Unificación fue fundada en Corea del Sur por Sun Myung Moon, quien tras ser budista, confusionista, presbiteriano y pentecostal, dijo haber recibido en 1951 la “revelación” de que él era el nuevo mesías.

La iglesia se expandió y hoy tiene un número indeterminado de miembros. Moon, fallecido en 2012, dio discursos en el Madison Square Garden de Nueva York y hasta en el Monumento a Washington. En 1975 reunió a 1.2 millones de personas en Yeouido, Corea del Sur.

Es acusada de lavado de cerebro y de haber amasado una fortuna comprando compañías dedicadas a la producción de armas y de productos farmacéuticos como el Ginseng, así como periódicos y revistas de Estados Unidos y Latinoamérica.

En México:

Narcosatánicos (1989)

En 1989, en la ciudad mexicana de Matamoros, se descubrió la existencia de un culto dedicado a los sacrificios humanos tras el hallazgo, en abril, del cuerpo mutilado del estudiante texano Mark Kilroy, quien desapareció luego de cruzar a México.

Su cerebro fue hallado en un caldero negro, hervido con sangre, además una herradura, una columna vertebral y otros huesos humanos.

El resto de su cuerpo fue enterrado en el rancho Santa Elena, donde había otros 13 cadáveres golpeados, ahorcados o con disparos, pero con mutilaciones en común, asesinados en rituales de una secta liderada por Adolfo de Jesús Constanzo, alias “El Padrino”, un traficante de drogas que creía en que los sacrificios humanos lo protegerían de ser capturado.

El 5 de mayo del mismo año, la policía lanzó un operativo para detenerlo, pero él le pidió a uno de sus seguidores que le disparara, y allí murió. Su pareja, Sara Villarreal Aldrete, sí fue detenida.

Nueva Jerusalén

Establecida en 1973 en el municipio de Turicato, en Michoacán, luego de que una anciana, “mamá Salomé”, dijo haber tenido una visión de la Virgen del Rosario cuyas órdenes habría transmitido al párroco de Purarán, conocido como “Papá Nabor”, quien fue excomulgado de la Iglesia católica.

Con la idea de iniciar una “cruzada” para salvar al mundo de la destrucción, “Papá Nabor” tomó una serie de medidas: se restringió la lectura de diarios, se prohibió usar computadoras, ver televisión, escuchar radio, fumar, beber alcohol, practicar cualquier deporte donde hubiera una pelota redonda -era como patear o golpear la Tierra-, tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, etc.

El acceso a la comunidad también fue restringido. Los miembros sólo pueden leer lo que el líder aprueba y se considera la educación laica como un atentado contra las tradiciones y forma de vida del lugar. A la muerte de “Papá Nabor”, en 2008, sin revelar quién sería su sucesor, Martín de Tours se convirtió en el nuevo Papá de la Nueva Jerusalén.