Univisión (Estados Unidos), 31.07.2012

Francia afirmó este martes ser “una democracia que garantiza las libertades públicas fundamentales, incluyendo las libertades de conciencia, religión y convicción”, tras críticas de Estados Unidos a París a ese respecto.

“Nuestra concepción de la laicidad es un patrimonio común de todos los franceses, que implica reglas que favorecen la vida común en el espacio público y la escuela pública”, agregó en rueda de prensa el portavoz adjunto de la cancillería francesa, Vincent Floreani.

Floreani había sido interrogado sobre un informe estadounidense difundido el lunes que critica las leyes adoptadas por Francia y Bélgica contra el velo integral.

Estados Unidos denunció el lunes “el creciente número de países europeos, entre ellos Bélgica y Francia”, cuyas “leyes que limitan el código de indumentaria han tenido un efecto negativo en los musulmanes y en otros” grupos, indicó el Departamento de Estado en un informe sobre las libertades religiosas en el mundo en 2011.

El portavoz, que se negó a comentar el contenido del documento, que expresa “el punto de vista de Estados Unidos”, afirmó que Francia está “movilizada para definir, con sus socios europeos, una política de la Unión Europea más estructurada para defender la libertad de religión y de convicción en el mundo”.

El 11 de abril de 2011 entró en vigor la ley aprobada por el Parlamento francés en septiembre de 2010 que impide tener el rostro tapado en recintos públicos. Antes de ganar las presidenciales de mayo pasado, el mandatario François Hollande se comprometió a mantener esta ley.

Bélgica adoptó el mismo tipo de legislación en julio de 2011.

El pasado 24 de julio, el comisario de Derechos Humanos en el Consejo Europeo, Nils Muiznieks, pidió a los gobiernos de Europa, citando explícitamente a París y Bruselas, “renunciar a las leyes y medidas que afectan especialmente a los musulmanes”.