12/05/2000

La policía china detuvo ayer a, al menos, 30 seguidores de la secta Falun Gong que conmemoraban, con una sentada en la plaza de Tiananmen, el cumpleaños de su líder, a quien consideran una reencarnación de Buda. Agentes de paisano los introdujeron violentamente en vehículos policiales y velaron los carretes de varios turistas y periodistas que habían fotografiado la acción. La secta, que fue prohibida en julio del año pasado, afirma tener 70 millones de seguidores en China, aunque las autoridades rebajan la cifra a dos millones.