EFE – Pekín – 23/07/2000

Centenares de simpatizantes de Falun Gong fueron detenidos ayer en Pekín tras una ofensiva de protestas coordinadas que acabó en enfrentamientos con la policía. Ayer se cumplía un año de la prohibición de esta secta en China. Falun Gong, un culto seudobudista fundado en 1992 por el ex militar Li Hongzhi, residente en EE UU desde hace unos años y actualmente en paradero desconocido, tenía varias decenas de millones de simpatizantes hasta la prohibición, pero la propaganda china asegura que el 98% de ellos han sido “reeducados” con éxito. La manifestación de ayer, sin embargo, demustra todo lo contrario.En estos 12 meses han muerto 28 seguidores de Falun Gong bajo custodia policial; otros 10.000 han sido enviados a campos de trabajo y 450 están en la cárcel, según los cálculos de las organizaciones humanitarias de Hong Kong. Por su parte, las autoridades chinas, que califican al grupo de “secta maligna”, afirman que 1.500 fieles murieron antes de la prohibición; se trataba de personas enfermas que se negaron a tomar medicamentos, como aconseja Li Hongzhi.

Los incidentes de ayer siguieron la pauta que se ha repetido prácticamente cada día desde julio de 1999, con pequeños grupos de fieles que entran en la céntrica plaza de Tiananmen entre los numerosos turistas de la zona; luego son detenidos y golpeados brutalmente por la policía. El discreto pero intensivo dispositivo policial organizado en torno a la plaza para la anunciada conmemoración del aniversario tampoco logró esta vez frenar a los simpatizantes, muchos venidos de lejanas provincias.

A primera hora de la mañana, en el mayor momento de actividad, un grupo de unos 25 simpatizantes logró mostrar una pancarta a los turistas, en su mayoría ciudadanos chinos, antes de ser reducido violentamente por la policía, con la ayuda de agentes de paisano disfrazados de vendedores.