Interviú (España), José Manuel Muñoz, 8.10.2007

Soy cinco veces campeona de Europa y subo tantas veces al podio como los judocas, nadadores, piragüistas u otros atletas españoles, pero yo no tengo beca, ni ayudas, ni reconocimiento. Como no soy olímpica, me consideran deportista de segunda. ¿Qué culpa tengo yo de que el kárate no sea olímpico?”. Carmen Vicente (Las Palmas, 22-1-1987) es por su talento, juventud y ambición la mejor karateca de España y está decepcionada por el trato que recibe su deporte.

De poco le sirve haber sido cinco veces campeona de Europa, medalla de bronce en los dos últimos Mundiales y once veces campeona de España en todas las categorías: “Con este palmarés, si fuera olímpica, me darían una beca de 60.000 euros al año, todos los medios y no tendría problemas ni preocupaciones, pero como no lo soy, no me consideran y no recibo ni un euro. No me parece justo cuando gano para mi país las mismas medallas y los mismos títulos que los demás, que los deportistas de primera”.

Carmen Vicente recibirá el año que viene del Consejo Superior de Deportes 3.000 euros por sus medallas de oro en el último Europeo: “Sí, pero los cobraré con doce meses de retraso. Encima de que nos dan poco, tarde”. Por eso la campeona canaria, que estudia tercero de INEF y da clases de kárate a niños y mayores para costearse sus gastos, se rebela ante la injusticia de no ser tratada como el resto de los deportistas: “Cuando veo cómo aparcan su Porsche en la puerta del INEF de Madrid otros atletas que son terceros en sus disciplinas, alucino. Yo, en cambio, siendo campeona, no puedo dar la entrada para comprarme un coche de segunda mano. Y a este paso, tardaré mucho en independizarme”.

El resto de las karatecas, las mejores de Europa por equipos, algo histórico para el deporte canario, comparten la frustración de su amiga y compañera. “Nuestra situación es muy injusta y nadie nos escucha. De pequeña me equivoqué al escoger este deporte. ¡Es que nuestra vida cambiaría si unos cuantos dirigentes del COI dijeran mañana que somos olímpicos!”, asegura Lorena Rodríguez (Tenerife, 6-3-1981), licenciada en INEF y doce veces campeona de España. Lo mismo que su compañera de piso, María José González (Las Palmas, 29-3-1978), que además de INEF ha terminado Psicopedagogía, y que no entiende todavía cómo los políticos y dirigentes, siendo el kárate uno de los deportes más practicados en nuestro país y el más laureado, no luchan para lograr su reconocimiento: “Con la cantidad de preseas que ganamos en todas las categorías, con nosotras España siempre encabezaría el medallero en los Juegos Olímpicos”.

Opinión que comparte Ivonne González (Las Palmas, 8-111-1980), a punto de acabar ingeniería de Telecomunicaciones: “¿Si estando tan olvidados lo ganamos casi todo, te imaginas lo que conseguiríamos si nos ayudaran un poco? Si sólo nos dedicáramos a entrenar, nos saldríamos de la tabla”. Cuenta Ivonne que trabaja en una televisión local de Las Palmas y que cuando regresó con el título europeo tuvo que pelearse con sus jefes para que sacaran la noticia. “Y tuvimos que llamar a las autoridades para que se enteraran de nuestro éxito y nos recibieran”, añade. Aunque el Cabildo les ayuda económicamente (Carmen Vicente percibe este año 3.300 euros), las cuatro karatecas se costean todos sus viajes a la Península, otro de sus grandes problemas, y al extranjero. “Vamos a hoteles modestos y chungos, pero no nos quejamos, es la única forma de progresar. Tenemos el mejor equipo de Europa y si tuviéramos medios, disputaríamos todas las competiciones de la Liga de Oro”, recuerdan las cuatro canarias.

Aseguran que para ser una buena karateca se necesita constancia, elasticidad, potencia, fuerza, velocidad y sobre todo ser lista: “En dos minutos te lo juegas todo y, o eres rápida, tienes claros tus movimientos y sabes controlar los nervios, o estás eliminada”, afirma Carmen Vicente, que dentro de 15 días espera proclamarse en Turquía campeona del mundo júnior.

“Carmen tiene un talento especial para el kárate y por su juventud puede marcar una época en nuestro deporte”, aseguran Lorena, María José e Ivonne. Y aunque algunas por su edad no lo verán realizado, todas sueñan con ser olímpicas en Madrid 2016. “Gracias a interviú, otros medios sabrán que somos campeonas y cuando ganemos otro europeo, vendrán a recibirnos al aeropuerto”, auguran.