DAN GLAISTER. The Guardian/ EL MUNDO| 4.07.2008

LOS ANGELES.- Uno de los mayores casos de custodia infantil en la Historia de EEUU llegó a un momento decisivo el lunes al ordenar el juez el regreso con sus familias de los 468 niños que vivían en el rancho de la secta poligámica de Texas. La mayoría de los menores podrán regresar con sus familias al rancho, llamado Anhelo de Zion, en la localidad de El Dorado, en Texas, dirigido por la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El portavoz del grupo, Willie Jessop, se mostró satisfecho con la decisión judicial. «Agradecemos que el tribunal permita volver al menos a las madres y a sus hijos», declaró.

La sentencia llega después de que el Tribunal Supremo de Texas dictaminara la semana pasada que la agencia de servicios estatales de protección a la infancia no había actuado bien en la redada efectuada en el recinto. La agencia, en respuesta a llamadas que le informaban de abusos sexuales desde el interior del recinto, sacaron del rancho a 468 niños y los realojaron en familias de acogida.

El tribunal de apelación da la razón así a una sentencia anterior que establecía que los funcionarios no habían comprobado que los niños estuvieran en peligro antes de sacarles del rancho. Los investigadores no lograron identificar a la embarazada de 16 años que había avisado de que su marido, de mediana edad, le pegaba, aumentando por tanto la posibilidad de que esas llamadas fuesen una broma pesada.

«La única opción que teníamos era tratar esas llamadas como si fuesen reales», declaró un portavoz del departamento de Seguridad Pública, «si no las hubiésemos considerado reales y hubiese ocurrido algo malo, la gente estaría muy disgustada».

Un portavoz de los servicios de protección a la infancia afirmó ayer que la investigación continuaría. «Todavía estamos muy preocupados por este caso y por la seguridad de estos niños», añadió. Las autoridades creyeron que las menores estaban siendo forzadas a casarse y a mantener relaciones sexuales con miembros de la secta.

El asedio convertía al rancho por segunda vez en el mismo año en el centro de una investigación. En noviembre, el líder de la secta, Warren Jeffs, fue sentenciado a dos condenas consecutivas de cinco años por ser cómplice de una violación en 2001. Actualmente se encuentra en prisión a la espera de juicio. Los documentos incautados durante el registro del rancho mostraban que Jeffs, de 52 años, se había casado con cuatro niñas de menos de 14 años, una en Utah en 2004, y tres en el recinto de Texas.

Según la sentencia, los niños deberán permanecer en Texas. Los padres serán fotografiados al recoger a sus hijos, formarán parte de un archivo de imágenes y estarán obligados a colaborar con cualquier petición de las autoridades. Además, deberán asistir a clases sobre paternidad.

Pero mientras los fiscales alegan que el culto estaba forzando a las niñas de incluso 12 años a contraer matrimonio, los informes iniciales muestran que los investigadores no han sido capaces de determinar la edad de más de 30 madres que en un principio suponían menores.