E. AZUMENDI – Vitoria – El País, 24/06/1998

Siete reuniones ha necesitado la comisión parlamentaria que ha estudiado la implantación de las sectas destructivas en Euskadi para llegar a la conclusión de que la presencia de éstas no “constituye un problema de preocupación general o primordial en la sociedad vasca”. La comisión finalizó ayer sus trabajos y el pleno del Parlamento aprobará el próximo lunes sus recomendaciones. Entre éstas, destaca la creación de una unidad especializada de atención a las víctimas de las sectas. Además, la comisión también ha llegado a la conclusión de que es necesario un mayor control de las subvenciones y ayudas públicas solicitadas por cualquier tipo de asociación. En esta línea, otra de las recomendaciones que hará el Parlamento al Gobierno será la estricta realización de inspecciones fiscales a los grupos religiosos, filosóficos y culturales potencialmente dañinos. El texto consensuado por todos los partidos establece que “hay que evitar el alarmismo”, aunque las instituciones competentes deben prestar “más atención al fenómeno sectario y abordarlo desde la objetividad”. La comisión no ha trasladado una lista sobre las sectas destructivas que pudieran operar en Euskadi porque el límite de hasta dónde llegan los derechos fundamentales de reunión, libertad religiosa y asociación, y dónde empieza la coacción es incierto. En los últimos tres años, la Ertzaintza ha realizado doce investigaciones relacionadas con seis grupos que podrían considerarse sectas, sin que hayan podido realizar ninguna detención ni probar la existencia de delito.