S. N. – El País, Alicante – 09/11/2004

El titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Dénia ordenó ayer el ingreso en prisión del guía espiritual de la secta Congregación del Olivo, que operaba en poblaciones de la Marina Baixa y Alta. El magistrado dejó en libertad con cargos a otros 10 arrestados. El juez, tras constatar que el grupo pedía a los admitidos un diezmo equivalente al 10% de sus ingresos, les imputa, entre otros, los supuestos delitos de asociación ilícita y estafa.

Los 11 arrestados en las poblaciones de La Nucia, Callosa d’Ensarrià y Benimantell -el arresto de otros de los miembros del grupo se produjo en Zaragoza- por integrar la secta declararon ante el juez Javier Reyes. Al término de su comparecencia, el magistrado, según fuentes judiciales, acordó la encarcelación del líder de la secta, cuya identidad no ha trascendido, por los supuestos delitos de asociación ilícita, lesiones, estafa y contra los derechos fundamentales, libertades públicas, abandono de menores y apropiación indebida. El resto quedó en libertad con cargos por los mismos delitos.

Estos últimos arrestados integraban la cúpula de confianza de la organización y eran los encargados de mantener la disciplina mediante una férrea estructura piramidal y captar adeptos.

Según una nota de la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante, el grupo estaba compuesto por más de sesenta miembros, 18 de ellos menores. Las actividades las desarrollaban en Benimantell, donde la organización tenía previsto levantar su cuartel general. La nota de instituto armado subraya el enriquecimiento personal del líder que disponía “sin ningún control” de los fondos de la organización. La investigación ha comprobado desvíos de dinero a Israel, donde el líder cuenta con familiares directos.

La secta comenzó a desarrollar sus actividades en 1992, como una rama de la Iglesia Evangélica de Dénia. En 1998, unos 200 miembros formaron el autodenominado grupo independiente Congregación del Olivo.