BLANCA CIA – Barcelona , El País, 28/06/1990

El ex marido de una adepta e la secta Ceis declaró ayer ante el tribunal de la Audiencia de Barcelona que juzga a los máximos dirigentes de la organización, acusados de inducción a la prostitución, intrusismo y corrupción de menores, que su mujer ejercía la prostitución. Explicó que en una ocasión acudió al pub 240 de Barcelona, utilizado por los miembros de Ceis que se prostituían para contactar con los clientes, y que vio a su mujer allí. “Le dije que quería hablar con ella un momento y, me contestó que tendría que pagar 10.000 pesetas”, relató al tribunal.Este hombre, al igual que otro ex marido de una adepta que también declaró en el juicio, acudió en alguna ocasión a uno de los pisos de Ceis junto con su mujer, por iniciativa de ella, para entrevistarse con uno de los guías e incluso participar en alguna terapia de grupo. Ellas argumentaban que podía ser un sistema para arreglar las desavenencias conyugales. Los dos maridos accedieron a participar en las sesiones con el convencimiento de que se trataba de un gabinete psicológico, criterio reforzado por el tipo de preguntas que les hacían los guías. La mayor parte de las cuestiones tratadas eran relativas a las experiencias de la infancia y la juventud. En los dos casos, las mujeres continuaron en la secta y acabaron separándose de sus maridos.

Al margen de estos testimonios, en la cuarta sesión del juicio prestaron declaración una veintena de miembros de los Mossos d’Esquadra que participaron en la desarticulación de la secta en 1984. Todas sus declaraciones consistieron en explicar cuál fue su cometido, que en la mayoría de los casos consistió en realizar las entradas y registros de las viviendas de miembros de la Ceis.