Barcelona – El País, 24/07/1984

El director general de Seguridad Ciudadana de la Generalitat, Lluís Renau, declaró ayer tarde en el Juzgado de Instrucción número 5 de Barcelona, en relación con la investigación que se ha abierto sobre las supuestas detenciones ilegales de adeptos a la secta Centro Esotérico de Investigaciones (Ceis), que dirige Vicente Lapiedra.

La citación judicial, que fue rubricada ayer al mediodía por el magistrado juez Carles Bueren, fue extendida instantes después de que prestara declaración el subdirector general de Seguridad Ciudadana, Carles Torras Rovira, quien tras declarar se negó a hacer comentarios a la prensa.La citación judicial a Lluís Renau, jefe de la Policía Autonómica, ha provocado sorpresa en medios políticos, ya que no es habitual que se investigue judicialmente una acción de la policía, y mucho menos que se cite a declarar a su máximo responsable.

La comparecencia de Lluís Renau se efectuó como consecuencia de las declaraciones realizadas, en el mismo juzgado, por Carles Torras. Este último acudió ayer a las 11 de la mañana al juzgado número 5, y permaneció en el mismo durante cerca de tres horas. El subdirector de la Dirección General de Seguridad abandonó en tres ocasiones el despacho del juez y regresó al mismo con documentación. El alto funcionario se negó a hacer comentarios a la Prensa y aseguró que su declaración había servido para aclarar determinados aspectos de la acción de los mossos d’esquadra.

La declaración de Carles Torras se efectuó ante el juez Carles Bueren, ante el ministerio fiscal y ante el letrado Xavier Nart, que defiende los intereses de los familiares de los seguidores del Ceis. El letrado ya asumió hace varios años la defensa de la asociación antisectas. Pro Juventud, en un litigio que la enfrentó a la secta religiosa denominada La Comunidad.

Declaran los afectados

Ayer por la mañana prestaron también declaración las hermanas Belil, hijas del presidente de la Asociación Pro Juventud, y Kate Kennedy, una de lasdesprogramadoras que pretendían alejar de la secta a algunos de sus miembros. Las hermanas Belil y Kate Kennedy fueron detenidas por la Policía Nacional en un chalé de La Molina en el que pasaba unos días Víctor Riera Blueme, un seguidor de Vicente Lapiedra que había decidido abandonar la organización. Riera Blume, pariente del malogrado gimnasta catalán del mismo apellido, es un hábil karateka, pero a pesar de ello aseguró a la policía que “se encontraba retenido por las tres muchachas contra su voluntad”.También ha sido citada a declarar en las próximas horas Maribel Casado, que fue detenida junto con dos de sus hermanas en un camping de Masnou (Barcelona), bajo la acusación de retenerlas ilegalmente. Las hermanas Casado, que son gemelas y que habían acordado abandonar la secta, volvieron también a la organización después de su paso por la Jefatura Superior de Policía. Con ellas, regresó a la organización de Vicente Lapiedra un niño de cuatro meses de edad.

El juez Carlos Bueren acordó, también ayer, elevar a sumario las diligencias previas que bajo el epígrafe de supuesta detención ilegal había abierto el viernes, a raíz de las denuncias presentadas por los siete miembros del Ceis sometidos a terapias de desprogramación.