El Tiempo (Colombia), 21.08.2019

Sri Sri Ravi Shankar es un guía espiritual de la India que a través de la meditación ayuda a construir valores humanos que frenen la violencia y el conflicto social. Se ha reunido con varios líderes mundiales para llevar el mensaje de paz y reconciliación.

Es, a juicio de varias publicaciones internacionales, una de las personas más influyentes de la India.

Él ha estado muy pendiente del desarrollo de los acuerdos de paz. Inclusive sostuvo un encuentro con Iván Márquez en los diálogos de la Habana.

A finales de julio de este año se reunió con Nicolás Maduro y a comienzos de este mes visitó Caracas para encontrarse con el presidente interino de Venezuela Juan Guaidó, y los líderes de la oposición como María Corina Machado y Enrique Capriles, para aportar desde su rol a las negociaciones políticas de ese país.

La semana pasada estuvo en Colombia.. Durante su estadía en el país recibió a los líderes del partido Farc para dialogar sobre la implementación de la paz tras los acuerdos. Tenía previsto encontrarse con el presidente Iván Duque, pero por problemas de agenda no se pudo.

Entrevistar al maestro Ravi, como le dicen sus discípulos en Colombia, fue una experiencia novedosa que contrasta con la cultura occidental a la que estamos acostumbrados. La cita fue en un hotel del norte de Bogotá y la sala de prensa que tenía reservada estaba casi que vacía. Solo una tela blanca cubría el suelo, había un arreglo floral y una silla para el maestro y otra para el periodista de turno. Antes de entrar debíamos quitarnos los zapatos y previo a la charla hacer un saludo ceremonial propio de la cultura hindú.

Ravi Shankar, muy pausado, sonreía después de cada oración y miraba a los ojos fijamente. No habla español, por lo cual debió hacerse la entrevista en inglés. Idioma que manejaba fluidamente. Aunque dijo que no hablaría de los diálogos con los líderes venezolanos por estar en medio una negociación política, afirmó que veía voluntad en ambas partes para llegar a una negociación. Dijo que lamenta profundamente que Iván Márquez hubiera abandonado el proceso de paz, y aseguró que era urgente que se sentaran nuevamente el gobierno y las Farc para reconstruir la implementación de los acuerdos.

¿Cuál es la guía espiritual que usted le ofrece a los líderes políticos con quienes se reúne?

Ver la vida desde un contexto más amplio. Darle a los valores humanos la prioridad. El poder viene y va, el estatus viene y va, y debemos dejar atrás los deseos pequeños y egoístas. Tener una visión más amplia para toda la población.

Y todos los líderes como tienen tanto que hacer y el estrés es demasiado para ellos, me gustaría que se tomen un tiempo todos los días para deshacerse de su estrés. Y ese es siempre mi mensaje.

Para tener claridad mental tienes que tener una mente libre de estrés y para liberar el estrés, necesitas desarrollar la intuición.

¿Qué pasa cuando los líderes no tienen paz espiritual?

Alguien que no tenga paz, no puede traer paz o felicidad a los demás, no puede considerar a todo el mundo como iguales, y su eficacia disminuye.

Y cuando alguien no tiene paz, su expresión, su percepción se afecta. Para que alguien pueda tener una perspectiva más amplia para el bienestar de todo el país, para el beneficio a largo plazo de la gente.

Uno tiene que buscar la paz interior. Mahatma Gandhi hacía eso, todo el día estaba activo, pero por la tarde, todos los días, media hora, se sentaba con todos para hacer algunos minutos de meditación, de silencio, y cantaba. Todo eso ayuda.

Mahatma Gandhi adoptó estos principios y son válidos aun hoy. Esto puede reducir el odio, la rabia, el rencor, los celos, todas estas emociones negativas que están dañando a nuestra sociedad.

Usted se acabó de reunir con Juan Guaidó y varios líderes de la oposición en Venezuela. Tengo entendido que no hablará de las negociaciones que adelanta porque están en medio de ese proceso, pero partiendo de sus experiencias, ¿Qué perspectiva tiene sobre Venezuela?

Me reuní con la oposición, tienen muy buenas intenciones y todos están preocupados por la situación. Es necesario que lleguen a un diálogo, estoy seguro que van a retomar las negociaciones en muy corto tiempo, pocos días, o si acaso algunas semanas, y se va a encontrar una solución para este conflicto. Tengo mucha confianza, mi viaje fue muy útil y dará sus frutos.

¿Vio la voluntad de un acuerdo en ambas parte? Porque con Nicolás Maduro también se reunió en julio de este año…

Si, ambos se han venido dando cuenta de la gravedad de la situación y hay voluntad para resolver y volver al diálogo.

Usted también se reunió en La Habana con gente de las Farc en las negociaciones del acuerdo de paz con el Gobierno colombiano, ¿Cómo ve actualmente la situación en Colombia, tres años después de llegar a un acuerdo de paz?

No la he estudiado muy a fondo todavía. Pero lamento profundamente que Iván Márquez (exnegociador y quien fue senador elegido por las Farc cuyo paradero hoy se desconoce) haya dejado la política. Yo lo invito urgidamente a que regrese. Hay un largo camino por recorrer, le pediría a todos los líderes que se sienten de nuevo a dialogar y le encuentren una solución al problema. Sólo a través del diálogo y la compresión y la confianza mutua, podemos superar esto. Sabes, en La Habana cuando los conocí, los invité a que dejaran la violencia y se unieran a la política. Esa vez ellos me prometieron que resolverían los conflictos por la vía política formando su partido. Y también estuvieron de acuerdo con empezar los procesos de perdón y de reconciliación. Eso fue muy bueno.

En cada ser humano hay algo bueno adentro y esa bondad simplemente necesita una expresión adecuada. Pero cuando se rompe la comunicación, se esconde esa bondad.Cuando se construye la comunicación, la bondad surge y sale, y así es como podemos construir una mejor sociedad. Y siento lo mismo con Venezuela. Si el conflicto continúa por más tiempo, la gente va a perder la credibilidad en todos los políticos y eso sería un desastre para toda la región. La sociedad civil está inconforme de manera muy fuerte, porque no tienen medicina, no tienen comida y están sufriendo. Ese sufrimiento me trajo de India hasta acá, y sentí la necesidad de hacer algo. Lo que sea, así sea lo pequeño que pueda hacer. Espero que las cosas funcionen.

Cuando la gente pierde la fe en el sistema político y en la democracia va a haber caos, y esa violencia nadie la puede controlar. No queremos que ninguna sociedad en ninguna parte del mundo entre en este caos. Esto cualquiera lo entiende y realmente tengo mucha esperanza que esto tenga un final feliz.

Usted se iba a reunir con el presidente Iván Duque, ¿Qué propósito tenía este encuentro?

Esto fue una visita de cortesía, pero el avión que venía de Caracas se retrasó dos horas y no alcance a llegar.