EE UU reabre la investigación por la matanza tejana de Waco

By |2010-09-09T10:50:53+00:003 septiembre, 1999|Rama Davidiana|

J.VALENZUELA – Washington – 03/09/1999

El fantasma de la matanza de Waco se está convirtiendo en una grave amenaza para la credibilidad del FBI y la fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno. Seis años después del asalto policial del rancho de la secta de los davidianos, nuevos documentos, incluidas grabaciones en vídeo y audio, confirman que las fuerzas federales emplearon granadas incendiarias. Perecieron en el asalto 80 personas, incluido David Koresh, el líder de la secta; la mayoría de ellas, carbonizadas.Ahora, hasta la Casa Blanca se declara partidaria de la creación de una comisión de investigación independiente dirigida por el Congreso. Las sospechas que pesan sobre el FBI y la fiscalía general son dobles. Por un lado, el empleo en sí de granadas incendiarias militares, lo que constituye un uso desproporcionado de la fuerza. Por otro, el posible encubrimiento durante seis años de este hecho por las autoridades federales.

Desde abril de 1993, Reno y el FBI han negado haber empleado granadas incendiarias para terminar con el cerco del rancho de los davidianos en la localidad tejana de Waco. Y han afirmado que no existía la menor prueba que sustentara las acusaciones de que sí lo hicieron. Ahora aparecen esas pruebas, lo que sugiere la existencia de un delito muy grave en Estados Unidos: el encubrimiento.

Las grabaciones que acaban de reaparecer muestran cómo los funcionarios que dirigieron el cerco del rancho discutieron y aprobaron el lanzamiento de granadas militares, que eran tanto lacrimógenas como incendiarias. El asalto final, el 19 de abril de 1993, provocó un pavoroso incendio en las instalaciones de madera del santuario de la secta milenarista que dirigía Koresh. Hasta ahora, la versión oficial en Washington aseguraba que los davidianos, en un impulso suicida, prendieron fuego al rancho.

Reno, titular de Justicia y fiscal general desde hace siete años, vuelve a estar en el centro del huracán. Dice no haber sido informada jamás del uso de materiales inflamables en Waco y expresa su “indignación” por haber sido engañada durante seis años. La mayoría republicana del Congreso pone en cuestión su competencia para ocupar la cartera de Justicia.