ROSA TOWNSEND – El País, Miami – 29/12/2002

Las autoridades farmacéuticas de Estados Unidos anunciaron ayer que abrirán una investigación a la empresa Clonaid para averiguar las circunstancias en las que asegura haber llevado a cabo una clonación humana y comprobar si ha violado las leyes norteamericanas. Si se comprueba que es cierta la clonación, hecha pública el pasado viernes en Miami por la secta de los raelianos, se habrá violado la legislación del país, según señalaron fuentes judiciales.

Las autoridades farmacéuticas de Estados Unidos anunciaron ayer que abrirán una investigación a la empresa Clonaid para averiguar las circunstancias en las que asegura haber llevado a cabo una clonación humana y comprobar si ha violado las leyes norteamericanas. Si se comprueba que es cierta la clonación, hecha pública el pasado viernes en Miami por la secta de los raelianos, se habrá violado la legislación del país, según señalaron fuentes judiciales.

En EE UU no existen leyes que prohíban específicamente la clonación humana, pero la FDA (la agencia del medicamento estadounidense) debe aprobar todos los experimentos. En enero, la Academia Nacional de las Ciencias de EE UU recomendó que se prohibiera totalmente la clonación de seres humanos, incluso la terapéutica, pero sólo cuatro Estados lo han hecho (California, Michigan, Luisiana y Rhode Island). Bajo la normativa vigente, la FDA tiene jurisdicción sobre este tipo de experimentos al amparo de la Ley de Salud Pública, Alimentos, Fármacos y Cosméticos. Su portavoz dijo ayer que “regularán la clonación como si fuera un fármaco”.

La directora de la empresa Clonaid y obispa de la secta raeliana, Brigitte Boisselier, ha asegurado que el bebé clonado se encuentra perfectamente y está en un hospital junto a su madre, en un lugar que no quiso revelar, probablemente fuera de EE UU. Los raelianos aseguran que el clon es una niña llamada Eva, que pesó 3,2 kilos al nacer, y que la madre es una norteamericana de 31 años casada con un hombre estéril.

El líder de los raelianos, el ex periodista francés Claude Vorilhon, que cambió su nombre por Rael, afirmó ayer en la televisión estadounidense que la clonación de Eva es “sólo el primer paso hacia la inmortalidad”. “Mi meta última es infundir vida eterna a la humanidad a través de la clonación”, dijo en el programaNewsnight, de la CNN. Respecto a las implicaciones morales de la clonación, dijo: “Crear vida no me plantea problemas éticos”.

Ante el escepticismo de la comunidad científica internacional, Rael y Boisslier dijeron que en una semana aportarán pruebas de que la clonación del bebé es real. Los raelianos afirman que hay un grupo de científicos independientes elegidos por el periodista y médico Michael Guillen para verificar la clonación.

La presidenta de la Sociedad Médica Reproductiva de EE UU, Sandra Carson, ha afirmado que es imposible creer en esta clonación cuando no se han presentado pruebas científicas que la fundamenten ni el proceso ha estado sujeto al mínimo seguimiento científico de medios independientes.

Carson, una de las numerosas expertas que se muestra escéptica ante este anuncio, añadió de forma contundente: “Con los actuales conocimientos científicos, no creemos que se pueda completar un embarazo clonado en seres humanos”. La secta de los raelianos ha explicado que el método seguido para la clonación del bebé ha sido el mismo empleado con la oveja Dolly: la madre donó un óvulo al que supuestamente se vació el contenido genético y luego se le introdujo el núcleo de una célula de ella misma. Despues le implantaron el embrión y tuvo un embarazo normal, según los raelianos.

El propio presidente de EE UU, George W. Bush, ha dicho que está “profundamente consternado” por el anuncio y ha exhortado al Congreso a aprobar una legislación específica que prohíba este tipo de experimentos.

Este anuncio tampoco ha sido bien recibido en el resto del mundo. En Italia, el Vaticano ha lanzado la alarma frente a esta iniciativa, calificada en diversas ocasiones por el Papa como “moralmente inaceptable”. El vicepresidente de la Academia Pontificia por la Vida, monseñor Elio Sgreccia, ha calificado la clonación como “una bomba atómica biológica”, de cuyos riesgos debe defenderse la humanidad.

El polémico ginecólogo italiano Severino Antinori, que ha afirmado haber participado en experimentos de clonación humana, ha calificado el anuncio de los raelianos como un intento de buscar publidad y ha asegurado que carece de credibilidad científica. Pero Antinori ha anunciado que el mes próximo nacerá el primer clon humano en un país que no ha querido precisar.